sábado, 2 de junio de 2018

¿Qué pasó en Perú después de la derrota del Virrey José de la Serna y Martínez de Hinojosa?

José de La Mar

Tras la independencia del Perú, el país había sido forzado a someterse al protectorado de Simón Bolívar, que controlaba estrechamente sus asuntos.

Sin ser necesaria, en Lima estaba instalada la poderosa 3ª División del ejército grancolombiano que había participado en la independencia. 

Esta situación había generado el total rechazo de las autoridades y fuerzas militares peruanas que no aceptaban la opresión de Bolivar.


Por los graves problemas que ocurrían en los países que integraban la Gran Colombia, Simón Bolivar tuvo que abandonar Lima en 1826.

Esta salida de Bolivar, fue aprovechada por los miembros del Gobierno y del Ejército Peruano para tratar de eliminar la asfixiante influencia grancolombiana, expulsando a Simón Bolivar y su ejército del territorio peruano.

También se pretendía volver a incluir dentro del territorio peruano a Bolivia, separada por Bolívar para satisfacer su enfermiza egolatría y perpetuar su nombre. Peruanos y Bolivianos tenían igual deseo.

Igualmente, Perú proyectaba dejar a la ciudad de Guayaquil que se exprese libremente si quería pertenecer a la Gran Colombia o al Perú. Había la seguridad que la población prefería a Perú.


Por otro lado, Antonio José de Sucre es expulsado por la fuerza de Bolivia, por ser incapaz para gobernar y por pretender convertirse en dictador vitalicio.


En junio de 1827 fue proclamado presidente del Perú el general José de La Mar.

La Mar organizó dos ejércitos, uno acantonado en el sur del país con 5 mil hombres al mando de Agustín Gamarra y otro en el norte con 5 mil soldados.

Las negociaciones diplomáticas con Bolívar fracasaron, y en julio de 1828 comenzó oficialmente la guerra entre Perú y la Gran Colombia.


La batalla del Portete de Tarqui se libró el 27 de febrero de 1829, en el lugar del mismo nombre, a pocos kilómetros de Cuenca que actualmente es parte de Ecuador.

Participaron, tropas de la Gran Colombia, comandadas por Antonio José de Sucre y Juan José Flores, y tropas del ejército peruano comandadas por José de La Mar.


El 28 de noviembre de 1828 La Mar penetró en territorio grancolombiano y ocupó Loja y prácticamente todo el departamento de Azuay gracias al aporte de 3 mil 700 refuerzos traídos por Gamarra.

La Mar ocupó también Guayaquil tras haber sido rechazadas sus tropas en primera instancia por el general grancolombiano Juan Illingworth Hunt el 23 de diciembre de 1828, el cual decide posteriormente evacuar la ciudad en vista de que se encontraba en inferioridad numérica y además por el hostigamiento por parte de los cañones de los barcos de guerra peruanos que bloqueaban Guayaquil, a la espera de refuerzos. 

Gracias al trabajo de la Marina de Guerra del Perú, el 19 de enero de 1829 se firma la capitulación de la ciudad de Guayaquil siendo está ocupada por tropas peruanas. 



Fue en la batalla del Portete de Tarqui cuando se produjo el célebre duelo a lanza entre el teniente coronel del Ejército peruano Domingo Nieto jefe del primer escuadrón de Húsares de Junín y el coronel venezolano José María Camacaro 1.ª Lanza de la caballería de la Gran Colombia al mando del escuadrón "Cedeño". Camacaro envió un parlamentario con señal blanca para que, a su nombre, haga un desafío, a fin de '"que ahorrasen la sangre de sus regimientos y que él se batiría con cualquiera que le conteste el duelo y el que ganara se quedaba con la victoria"'. Triunfó Nieto, Camacaro fue muerto de un lanzazo y las armas peruanas se quedaron con la victoria. 

Al ver a su jefe muerto los soldados grancolombianos no aceptaron la afrenta y atacaron a los "Húsares de Junín", pero éstos lograron detenerlos y acuchillaron a casi todo el escuadrón "Cedeño" reduciéndolo a 6 ó 7 hombres aproximadamente, consiguiendo los "Húsares de Junín", con su acción, impedir que las armas de la Gran Colombia obtengan una victoria total sobre las armas peruanas. 

El ejército grancolombiano consideró prudente conservar su posición mientras que el peruano logró replegarse en orden y formar sus divisiones en la llanura con su caballería y artillería a la salida del desfiladero, en espera de un nuevo enfrentamiento con el ejército de la Gran Colombia. 

El fracaso de esta última ofensiva, por parte del ejército de la Gran Colombia, y el repliegue estratégico peruano sellaron el resultado de la batalla. Sucre no satisfecho con este resultado envía a un oficial de Estado Mayor, con el objeto de negociar con La Mar siendo esto aceptado y el 1 de marzo en el campo de Girón se firma el Convenio de Girón que es ratificado por los generales Flores y O' Leary, por parte de la Gran Colombia y Gamarra y Orbegoso, por parte del Perú.

El 10 de julio de 1829 se firmó el armisticio de Piura, el cual fue ratificado por Simón Bolívar. 

El 15 las tropas peruanas procedieron a evacuar Guayaquil.

Como resultado de la batalla se firma el Convenio de Girón. Las fuerzas peruanas se habrían de retirar de la provincia del Azuay y abandonar todas las plazas ocupadas. Si bien las fuerzas peruanas se retiraron La Mar se negó a entregar Guayaquil y, de hecho, se preparaba para iniciar una nueva ofensiva. 

Durante cinco meses la guerra se estabilizó pues la Marina de Guerra del Perú aún continuaba dueña del mar y el ejército grancolombiano no se hallaba en condiciones de intentar recuperar Guayaquil. 

Finalmente el mismo Bolívar se había desplazado hacia el sur para dirigir la campaña para recuperar el puerto. 

La guerra acabó inesperadamente con un golpe de estado en Perú, por parte de Agustín Gamarra y otros jefes peruanos en Lima que derrocaron a La Mar. 

El nuevo gobierno de Agustín Gamarra cesó las hostilidades y entregó Guayaquil el 20 de julio. (Datos: Wikipedia) 

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