domingo, 13 de septiembre de 2026

UNA TRAMA SUDAMERICANA SIN NOMBRE Un sucio trueque en el Cono Sur

 UNA TRAMA SUDAMERICANA SIN NOMBRE 

Un sucio trueque en el Cono Sur 

Esta historia nace de una imaginación anclada en realidades.  

Pudo haber ocurrido o no.  

No identificaremos a los protagonistas reales; a buen entendedor, pocas palabras bastan. 

OB poseía importantes yacimientos de salitre en la costa, entregados en concesión a empresas KU que los explotaban a cambio del pago de impuestos.  

Un día, OB decidió elevar esos gravámenes.  

KU, indignadísimo, acudió a ICH y le ofreció dádivas y el financiamiento total de su ejército y su marina para que se apoderara del territorio de OB.  

El argumento de convencimiento fue simple: esos yacimientos eran trabajados por obreros de ICH. 

ICH vio en la propuesta una oportunidad de salir de su crisis económica.  

El cálculo parecía fácil: el ejército de OB era ridículo y no tenía armada.  

Reunidos los principales del gobierno de ICH, analizaron la situación a fondo y decidieron ampliar el plan.  

Ya no se trataría solo del territorio de OB, sino también del de EP, rico en salitre y, además, en guano. 

La segunda operación se les antojó sencilla.  

Sabían del estado calamitoso del ejército y la marina de EP; sus espías lo habían comprobado cuando ICH participó como aliado de EP en un combate contra una flota española. 

Para facilitar la ofensiva consideraron necesario involucrar a su vecino RA.  

Hablaron en secreto con él, le expusieron el plan y le ofrecieron la Patagonia a cambio de que colaborara para que ICH se quedara con los territorios salitreros de OB y EP.  

RA aceptó. 

Además de mantenerse neutral, RA recibió la misión de impulsar una alianza defensiva entre EP y OB contra posibles arrebatos de ICH.  

OB y EP la concertaron.  

Entonces RA se retiró, en cumplimiento del pacto con ICH. 

Listo el escenario, ICH invadió OB.  

Luego declaró la guerra a EP e invadió su territorio, argumentando que ambos países habían formado una alianza para atacarlo. 

Lo cierto es que ni OB ni EP contaban con fuerzas armadas capaces de agredir a nadie, como quedó demostrado en la guerra. 

RA no dijo ni hizo nada mientras ICH combatía contra OB y EP.  

Y, por supuesto, se quedó con toda la Patagonsa prometida. 

ICH se apropió de los territorios salitreros de EP y OB.  

Para facilitar su accionar en la guerra, convenció a un presidente de EP de abandonar el país y colocó a un reemplazo que dictara disposiciones destinadas a trabar el funcionamiento de las fuerzas armadas peruanas.  

Para dar apariencia de legalidad a la entrega de territorios, sobornó a otro militar de EP a fin de que firmara un tratado infame. 

Así se consumó el trueque: ICH entregó la Patagonsa a RA a cambio de que este dejara vía libre a la apropiación de las provincias costeras de OB y EP, ricas en salitre y en yacimientos de cobre que ICH explota hasta hoy. 

RA contempló desde el palco la invasión, las tropelías, los crímenes y los robos cometidos por los mercenarios de ICH al servicio de KU.  

No dijo ni hizo nada.  

Había conseguido la Patagonsa. 

Un sucio trueque: Patagonsa por provincias costeras de EP y OB. 

¿Qué piensas al respecto?  

¿identificas a los protagonistas? 

¿Crees que puede ser verdad o es un cuento? 

Esperamos tu comentario. 

 

viernes, 11 de septiembre de 2026

ZAMACUECA PERUANA MADRE DE TODAS LAS DANZAS SUDAMERICANAS

Zamacueca Peruana Danza Madre de los Bailes Sudamericanos

La zamacueca es un antiguo baile del Virreinato del Perú, que es madre de las danzas sudamericanas, la Cueca chilena, la Zamba de Brasil, y la Marinera peruana. 

Sus más antiguas representaciones provienen de los siglos XVI y XVII, cuando esta forma mestiza musical comienza a destacar entre los barrios de clase media y baja del Rímac, Barrios Altos, El Callao y los bares ubicados entre los puentes, callejones y balcones limeños.

Musicalmente deriva del mestizaje o fusión de música y baile traídos por gitanos, los esclavos negros de Angola y mulatos que entre los siglos XVI y XVII conformaban gran parte de la ciudad de Lima.

Es un baile de pareja suelta, en el que se representa el asedio amoroso a una mujer por parte de un hombre. 

Proviene de la terminología de "zamba" y "clueca" en alusión a aquel asedio similar al que efectúan los gallos a las gallinas y saca pasos de la pelea de gallos muy popular en las fiestas limeñas y trujillanas durante el Virreinato del Perú. Se suele finalizar a manera de fuga con la conocida resbalosa.

Nota distintiva de la zamacueca, como danza, es que se baila empuñando un pañuelo blanco en la mano derecha (tanto la dama como el varón), el cual es agitado alborotadamente en el aire por sobre la altura de la cabeza y con movimientos pélvicos heredados de la cultura afro. 

La zamacueca clásica es también conocida como canto de Jarana o marinera limeña. 



Inicialmente fue un género culto, limitado a una ejecución correcta solamente entre artistas de origen limeño, sobre todo criollos, mulatos y negros de familias tradicionalmente cultoras.  

El canto de Jarana es una forma más hispana o gitana, donde el lamento y la rebeldía son sinónimos expresivos. 

La forma corista y el tundete tiene una dulzura de origen africano, y el temperamento, la sátira y la ejecución de guitarra proviene del lamento gitano. 

Para su vestuario la mujer usa un camisón llamado anaco que sobresale a manera de blusa sobre la falda ancha pegada a la cintura. También son muy vistosas las famosas "Dormilonas", artísticos pendientes (aretes) trabajados en filigrama, obra de los orfebres del pueblo. El varón utiliza sombrero de paja fina, camisa a rayas o blanca, faja norteña y pantalón blanco o negro. 

Los máximos exponentes de dicho baile y forma musical se reunían en la afamada Fiesta de Amancaes en Lima, en donde se exponían concursos de platos típicos de distintas regiones, caballos peruanos de paso y por supuesto la música criolla.

Con el pasar de los años, la zamacueca llega a Chile entre 1824-1825, transformándose en la cueca chilena, principal baile de ese país.

Desde Chile pasó a Argentina, donde se convirtió en sus actuales variantes, la cueca cuyana y riojana. 

A lo largo del siglo XIX, la cueca también llega a Bolivia desde Arequipa (Perú), por un lado, y desde Chile, por el otro. 

Desde Bolivia llega al norte de Argentina, donde derivará en la cueca norteña. (Datos: Wikipedia)



Noticias e Información que no se puede perder