María Elena Moyano Delgado, (Barranco, 29 de noviembre de 1958 - Villa el Salvador, 15 de febrero de 1992). Fue una luchadora social peruana dirigente vecinal y feminista, conocida popularmente como "Madre Coraje".
En 1992 fue asesinada en Lima, por un comando de aniquilamiento del grupo terrorista Sendero Luminoso.
En momentos en que Perú se encontraba atacado por terroristas criminales, Moyano se alzó sin miedo enfrentando directamente a Sendero Luminoso, por la lucha contra la pobreza y por la defensa de los derechos humanos.
María Elena Moyano también fue una de las más activas defensoras de los derechos de la mujer y de la población peruana en general .
Biografía
María Elena Moyano nació el 29 de noviembre de 1958 en el distrito de Barranco. Sus padres son Eugenia Delgado Cabrera y Hermógenes Moyano Lescano, tuvo seis hermanos: Rodolfo, Raúl, Carlos, Narda, Eduardo y Martha.
Casada, se muda al distrito de Villa El Salvador en las afueras de Lima. Convertida en líder vecinal se enfrenta a Sendero Luminoso quienes el 15 de febrero de 1992 la asesinan durante una actividad vecinal, pero no solo fue asesinada, sino también cruelmente despedazada y descuartizada con la finalidad de asustar a sus seguidores. Su esposo e hijos viven asilados en España.
Un año después de que las imágenes aéreas de un grupo no contactado de Brasil dieran la vuelta al mundo, Survival International ha publicado nuevas fotografías de indígenas aislados vistos de cerca en Perú.
Estas nuevas fotos muestran a indígenas aislados del pueblo «mashco-piro» en el sureste de Perú. Se sabe que los mashco-piros viven en el Parque Nacional de Manú, pero en los últimos meses se han recibido informaciones sobre un aumento en el número de avistamientos de sus familiares no contactados.
«Muchos culpan a la tala ilegal dentro y alrededor del parque y a los vuelos a baja altura de los helicópteros de los cercanos proyectos petroleros y gasísticos de haber forzado a los indígenas a desplazarse de sus hogares», ha señalado esta ONG. Los mashco-piros son uno de los aproximadamente 100 pueblos indígenas aislados que habitan en el planeta.
Hace exactamente un año, Survival publicó unas fotografías de una saludable comunidad de indígenas aislados en Brasil. Si embargo, estas nuevas fotografías «son las imágenes más detalladas de indígenas no contactados que jamás se han obtenido». El peligro de establecer contacto con pueblos indígenas que eligen mantenerse aislados es alto.
Nicolás «Shaco» Flores murió después de que indígenas aislados le dispararan con una flecha cerca del Parque Nacional de Manú en Perú y después de llevar más de 20 años dejando comida y regalos para un pequeño grupo de indígenas mashco-piros.
El director de Survival International, Stephen Corry, ha declarado que estas fotos «ofrecen pruebas aún más irrefutables de la existencia de indígenas aislados». Por ello, concluye que «ya no es aceptable que los gobiernos, empresas o antropólogos lo nieguen y se debería respetar el deseo de los indígenas de que los dejen en paz». (ABC - Cultura e Historia de Peru)
Pedro Emilio Paulet Mostajo (Arequipa, Perú, 2 de julio de 1874 - Buenos Aires, Argentina, 30 de enero de 1945) fue un ingeniero peruano, pionero de la astronáutica y la era espacial.
El científico Wernher von Braun lo considera, "el padre de la astronáutica moderna".
Biografía
Nació en Arequipa, Perú, en el distrito de Tiabaya el 2 de julio de 1874, en una familia formada por Pedro Paulet y Antonia Mostajo y Quiroz, fue siempre un estudiante activo, idóneo para la ciencia y apasionado por el arte. Desde niño mostró un gran interés por viajar al espacio.
A los 19 años recibió una beca por parte del gobierno peruano, en reconocimiento a su excelencia académica, la cual le permitió viajar a Europa a cursar estudios de ingeniería.
Ya en París, estudió en la Sorbona ingeniería y arquitectura y se graduó en el Instituto de Química Aplicada, obteniendo con la más alta distinción el título de Ingeniero químico.
Fue arquitecto, ingeniero, mecánico, químico, economista, geógrafo, escultor, diplomático, escritor, periodista, conferencista e inventor visionario. Todos estos oficios le correspondieron y a cada uno de ellos dedicó tiempo, paciencia y talento.
El primer dispositivo diseñado por Pedro Paulet consistió en una rueda de bicicleta provista de dos cohetes, alimentados por tubos unidos a los radios, por los que la carga venía de una especie de carburador fijo, colocado cerca del eje, con un anillo de agujeros por donde entraba la mezcla explosiva a dichos tubos, cada vez que su boquilla pasaba por uno de los agujeros. El diseño se asemeja a las turbinas hoy utilizadas por los aviones de reacción.
Estudió mucho el desplazamiento del calamar, lo que le dio la idea de la creación de la masa química para crear el desplazamiento a propulsión a chorro, masa que inventó y que actualmente usan los cohetes espaciales.
Su invento basado en el calamar se difundió en una estampillas del correo estadounidense con el sello de la "NASA" en el año 1974 al cumplirse 100 años de su natalicio.
Pedro Paulet en 1910.
Pedro Emilio Paulet Mostajo tuvo la certeza de haber encontrado en el cohete el motor insuperable para toda clase de vehículos y especialmente para los aéreos, aunque modificando totalmente la estructura y la forma de los aviones conocidos en ese entonces.
Frente a los motores a vapor, eléctrico y de explosión que eran los más avanzados al principio del siglo XX en materia de locomoción mecánica, Pedro Paulet ya había logrado diseñar y construir un motor que superaba dichos motores mediante la utilización de fuerzas explosivas retro-propulsoras de cohetes.
El "avión torpedo" que posteriormente Paulet prefiere llamar "autobólido" estaba diseñado en base a su motor a reacción y poseía una forma de "punta de lanza". Esta nave aeroespacial tenía un espacio interior adecuado para una tripulación, revestido a su vez en su parte externa con una capa de material resistente a las condiciones del espacio y de la atmósfera. Paulet eligió el diseño esférico de la cabina debido a que él consideraba que ésta forma geométrica era más resistente a las presiones externas producidas por el medio ambiente y porque a su vez permitía una completa libertad de movimiento a la tripulación. Así mismo el diseño consideraba el uso de paredes térmicas y la producción de electricidad para el instrumental por medio de baterías termoeléctricas.
La nave espacial diseñada por Pedro Emilio Paulet Mostajo estaba basada en principios completamente diferentes a los conocidos en ese entonces. La nave de Paulet no tenía alerones, un fuselaje con alas de avión tradicional, un motor a gasolina, sin hélices. La nave estaría construida de una esfera de aluminio con un interior de acero, con unas medidas de 3 metros y medio de largo por dos y medio metros de ancho.
La propulsión de cohetes cayó en completo desuso por un tiempo, de tal modo que ni los mismos aviadores tomaban en serio a los nuevos ingenieros de planeadores con motor de hélice. En esta época la industria aeronáutica recién comenzaba, y a las personas no les interesaba la teoría, sino los resultados prácticos.
En 1902 el físico-matemático ruso Konstantin Tsiolkovsky, uno de los precursores de la astronáutica diseñó una nave a retropropulsión para viajes interplanetarios guiándose en los diseños y el prototipo denominado “Autobólido" que en 1895 había diseñado Pedro Paulet Mostajo.
En 1912, el profesor estadounidense Robert Goddard y el científico alemán Hermann Julius Oberth(en 1923) perfeccionaron sus motores experimentales en base a la concepción inicial de Paulet.
Fue el propio director de la NASA y director del primer vuelo tripulado a la Luna, el científico Wernher von Braun, quien reconoció que con su esfuerzo el peruano Paulet ayudó a que el hombre abordara la Luna, y en el libro que el mismo von Braun escribió conjuntamente con Ordway – “Historia Mundial de la Astronáutica" - recuerda que Pedro Paulet, en París, entre 1895 y 1897 experimentó con su pequeño motor de dos y medio kilos de peso, logrando un centenar de kilogramos de fuerza, y agrega “por este hecho, Paulet debe ser considerado como el pionero del motor a propulsión con combustible líquido”.
Pedro Emilio Paulet Mostajo también participó en la reconstrucción nacional del Perú.
En honor al gran inventor Pedro Paulet Mostajo, el 2 de julio se celebra en Perú el "Día Nacional de la Aeronáutica". (wikipedia)
El Virreinato del Perú fue una entidad territorial integrante del Imperio español situado en América del Sur, establecida por la Corona española durante toda la era de su dominio en el Nuevo Mundo, entre los siglos XVI y XIX.
Tras la conquista del Perú, los conquistadores entraron en una guerra civil, por lo que el rey Carlos I, por medio de la Real cédula firmada en Barcelona el 20 de noviembre de 1542, suprimió las gobernaciones de Nueva Castilla y de Nueva Toledo y creó el virreynato del Perú.
Éste comprendió en un inicio y durante casi 200 años, gran parte de Sudamérica y el istmo de Panamá, bajo diversas formas de control o supervigilancia de sus autoridades; sin embargo, a lo largo del siglo XVIII, y hasta la independencia de esas zonas respecto del poder español, correspondió a lo que hoy en día son territorios que forman parte de las Repúblicas de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador , Panamá y Perú.
A principios del siglo XIX, el virreynato del Perú, se ha denominado la posesión más importante de la Corona española al tratarse de una de sus más importantes fuentes de riqueza.
El virreynato peruano durante el proceso de independencia hispanoamericana se convirtió en el último bastión y centro contrarevolucionario en América del Sur, obligando a José de San Martín a abandonar su empresa emancipadora tras establecer la República del Perú, hasta que bajo la división partidista, y sin auxilios de España, el virreynato sucumbió finalmente en las campañas de Simón Bolívar.
En lo militar el virreynato del Perú financió y apoyó militarmente, por medio del envío de soldados y provisiones desde el Perú, las campañas contra los mapuches en la Guerra de Arauco que se extendió por gran parte del período colonial, solamente en el año 1662 fueron enviados 950 soldados y 300.000 pesos para los gastos de guerra, de igual manera del virreynato peruano partían las directivas generales para la conducción de la campaña como fue la que envió el virrey Príncipe de Esquilache ordenando una guerra defensiva contra los indios y la prohibición del servicio personal de éstos.
La fortificación del puerto del Callao y la manutención de una fuerza naval para defender las colonias próximas de incursiones de corsarios y piratas fue también responsabilidad de los sucesivos virreyes del Perú.
Historia
Antecedentes
Con la entrada de los españoles en la ciudad del Cuzco en 1534, concluyó la conquista militar del Perú, llevada a cabo por Francisco Pizarro y dio comienzo el desarrollo del asentamiento colonial en el área dominada hasta ese momento por el Imperio inca o Tahuantinsuyo.
Así, durante el reinado del rey de España, Carlos I, por real cédula firmada en Barcelona el 20 de noviembre de 1542, se creaba el virreynato del Perú, eliminando las gobernaciones sudamericanas incluida la Gobernación de Nueva Castilla, otorgada a Pizarro.
Establecimiento del Virreinato
El 20 de noviembre de 1542, el monarca español Carlos I de España firmó en Barcelona por Real Cédula las llamadas Leyes Nuevas, un conjunto legislativo para las nuevas colonias americanas entre las cuales dispuso la creación del Virreynato del Perú en reemplazo de las antiguas gobernaciones de Nueva Castilla y Nueva León al tiempo que la sede de la Real Audiencia de Panamá fue trasladada a la Ciudad de los Reyes, Lima.
"yten ordenamos y mandamos que en las provincias o rreynos del peru rresida vn visorrey y vna audiencia rreal de quatro oydores letrados y el dicho visorrey presida en la dicha abdiencia la qual rresidira en la cibdad de los rreyes por ser en la parte mas convenible porque de aqui adelante no ha de aver abdiencia en panama."
Leyes Nuevas
El flamante virreynato comprendió de un espacio extenso comprendido entre Panamá y Chile, de norte a sur, a excepción de la actual Venezuela y, hacia el este, hasta la Argentina, con la excepción del Brasil, que pertenecía a Portugal.
Fue su primer virrey Blasco Núñez Vela, nombrado por real cédula del 1 de marzo de 1543. Sin embargo no pudo ejercer la autoridad real debido a los enfrentamientos entre los partidarios de Francisco Pizarro y Diego de Almagro, por el dominio del Perú, pereciendo asesinado por Gonzalo Pizarro.
El asesinato de la primera autoridad del rey produjo mucha consternación en España, entonces la corona dispuso castigar severamente a quien había atentado contra el virrey, el representante del rey en territorios conquistados. Para ello, Carlos I envió a Pedro de la Gasca, con el título de Pacificador para solucionar esta situación. Ya en el Perú, La Gasca, seguro de haber infundido la semilla de la traición entre los partidarios de Gonzalo Pizarro, se enfrentó al conquistador, cerca del Cuzco, en 1548, Gonzalo Pizarro vio a sus capitanes pasarse al bando de la Gasca y la derrota para él resultó aplastante. Conducido a la ciudad del Cuzco fue ejecutado por delito de alta traición al rey.
Unos años después, en 1551, fue nombrado virrey Antonio de Mendoza y Pacheco, luego de haber ejercido el cargo en el virreynato de Nueva España. Tras casi 40 años de desorden administrativo, el virreynato peruano encontró a un eficiente conductor en Francisco de Toledo quien, entre 1569 y 1581, logró establecer el marco político-administrativo que regiría por muchos años en el Perú colonial.
El gobierno de Toledo
Apenas llegado a tierras peruanas, Francisco de Toledo se informó de todo cuanto había sucedido en el virreynato y de cuales fueron las políticas seguidas hasta ese momento. Reconoció la inexistencia de un adecuado sistema tributario, pues no había un registro del total de habitantes del virreinato. Toledo realizó varias visitas generales a distintas partes del virreynato y, por primera vez, se tuvo registro de los recursos humanos y naturales del Perú. Tras saber el número de posibles tributarios, estableció las reducciones: pueblos indígenas en los que se agrupaba a un número de alrededor de 500 familias. Así se sabía con exactitud la cantidad de tributo que debían entregar.
Francisco de Toledo impulsó la distribución del trabajo indígena por medio de la mita. Mediante el empleo de ésta, el virrey Toledo proveyó de mano de obra a las minas de Potosí (productora de plata) y Huancavelica (de la que se extraía azogue, necesario para la purificación argentífera), logrando así convertir al Perú en uno de los centros más importantes de producción de plata en el mundo.
Francisco de Toledo sentó las bases del virreynato peruano pues logró la ordenación administrativa y política de todo el amplio territorio del Perú.
El ciclo de la Plata
Entre 1580 y 1650, el sistema económico mercantilista se implanta definitivamente en el Perú con el surgimiento de la gran minería gracias a la explotación de las vetas argentíferas de Potosí mediante amalgamación con el azogue de Huancavelica.
Las Reformas Borbónicas
En el siglo XVIII, destacaron las figuras de los virreyes que introdujeron las Reformas Borbónicas, medidas impuestas por la Casa de Borbón, especialmente Manuel de Amat y Junyent, que gobernó entre 1761 y 1776, Manuel de Guirior (1776-1780), Agustín de Jáuregui (1780-1784) y Teodoro de Croix (1784-1790), destinadas a revitalizar la administración colonial con actuaciones como la incorporación del sistema de intendencias.
Con ellos se intentó profesionalizar el gobierno, sustituyendo las inoperantes figuras de los corregidores y los alcaldes mayores, dedicando especial interés a todo lo relacionado con la hacienda.
La reorganización territorial llevada a cabo a lo largo del siglo XVIII, implicó desmembrar dos vastas regiones del virreinato peruano para conformar con ellas otros dos nuevos virreynatos: el Virreynato de Nueva Granada en 1717, restaurado en 1739 tras un periodo de supresión, y luego el Virreynato del Río de la Plata creado en 1776. Estas pérdidas de territorio supusieron la pérdida de protagonismo del Virreynato del Perú como centro económico de España en Sudamérica.
La posterior política económica de los Borbones, que permitió el comercio directo entre los puertos españoles y diversos puertos de las colonias sudamericanas (Maracaibo, Guayaquil, Arica, Valparaíso, etc.) redujeron el tráfico comercial a través del puerto del Callao y afectaron las rentas del Virreynato, que tras la separación del Río de la Plata quedó confinado a las rutas comerciales secundarias del Océano Pacífico, mientras que el tráfico comercial más lucrativo (del Océano Atlántico) quedaba bajo dominio de los puertos de Buenos Aires o Cartagena de Indias, fuera de la influencia del virreynato peruano.
La ciudad de Lima, antaño principal ciudad de Sudamérica y poseedora de una vida cortesana y comercial comparable a la de la propia Madrid, perdió gran parte de su antigua riqueza en la segunda mitad del siglo XVIII, a lo cual se unió la continua merma de los ricos depósitos de plata de Potosí que habían sustentado la economía virreynal durante dos siglos, hasta que todo el territorio del Alto Perú (actual Bolivia) quedó unido al virreynato rioplatense en 1776. Los últimos años del siglo XVIII, si bien generaron una administración colonial más eficiente y un mejor manejo de los recursos del virreynato en beneficio de España, mostraron un serio declive de la riqueza general del virreynato peruano.
En el siglo XIX, el virrey José Fernando de Abascal y Sousa hizo del virreynato del Perú el baluarte, reducto y centro de la contrarrevolución en favor de la monarquía; desde este virreynato se contuvo la revolución argentina, se reconquistó Chile, se sofocó los levantamientos de Quito y se debeló todo intento revolucionario en el propio virreynato, en este sentido se dice que se reprimió toda manifestación de signo independista en las colonias de España en América del Sur.
Sin embargo Guayaquil se proclama estado independiente en 1820 y recibe la ayuda colombiana de Bolívar, y tras la liberación de Chile el general argentino José de San Martín organiza una expedición militar que ocupó Lima en 1821, y seguidamente el 28 de julio de ese mismo año se proclama la República del Perú.
La capital virreynal fue trasladada al Cuzco y el virreynato español del Perú se mantuvo en los territorios no independizados hasta el año 1824, en que terminó oficialmente con la capitulación del virrey José de la Serna e Hinojosa ante las fuerzas militares de Antonio José de Sucre en la Batalla de Ayacucho. La guerra sin embargo continuaría con el Combate de Tumusla y en el asedio y bloqueo del puerto peruano del Callao y más allá hasta su conclusión en el año 1826 con la Campaña de Chiloé y la rendición de la Fortaleza del Real Felipe. (wikipedia)
Conferencia sobre el Virreinato del Perú a cargo de Bosco Amores, profesor de Historia de América de la Universidad del País Vasco.