jueves, 24 de noviembre de 2011

José Mariano de la Riva Agüero y Sánchez Boquete

Foto: José Mariano de la Riva Agüero y Sánchez Boquete

José Mariano de la Riva Agüero y Sánchez Boquete (Lima, 3 de mayo de 1783 - † 25 de mayo de 1858), fue un militar y político peruano. Figura prócer de la independencia hispanoamericana, fue Presidente del Perú en 1823. Fue el primer Jefe de Estado peruano en llevar el título de Presidente de la República y en lucir la banda presidencial bicolor como distintivo del poder que ejercía.

Criollo perteneciente a una familia aristocrática limeña, fue un decidido partidario de la causa independentista desde muy temprano. Estuvo en España en tiempos de la invasión napoleónica, afiliándose a las logias que por entonces laboraban a favor de la independencia de América. En 1810 regresó al Perú, y desde entonces y hasta la llegada del Libertador José de San Martín fue la principal figura de las conspiraciones anticoloniales en Lima, dirigiendo la Logia de los Copetudos.

Colaboró con San Martín antes y después de su arribo al Perú. Establecido el Protectorado, fue nombrado Presidente (Prefecto) del departamento de Lima. Tras el primer golpe de estado de la historia republicana peruana, fue nombrado Presidente de la República, siendo el primer peruano en ocupar tan alta magistratura (28 de febrero de 1823).

Quiso terminar la independencia del Perú sin el concurso de tropas foráneas y por el esfuerzo de los mismos peruanos, organizando la Segunda Campaña de Intermedios, pero fracasó. Las desavenencias con el Congreso y la llegada de Bolívar determinaron el fin de su gobierno y su deportación a Guayaquil, primero, y a Europa después, donde residió hasta 1828, volviendo entonces a América. Pasó primero a Chile y luego retornó al Perú en 1833, siendo elegido diputado a la Convención que lo reincorporó al ejército con el título de Gran Mariscal. Partidario del presidente Luis José de Orbegoso fue Ministro Plenipotenciario en Chile y durante la Confederación Perú-Boliviana fue Presidente del Estado Nor Peruano. Tras el fin de aquella entidad política pasó otra vez al Ecuador. Cuando retornó en 1843 se retiró a la vida privada.

Nacimiento y primeros años

Fue hijo del español José de la Riva Agüero y Basso della Rovere, miembro de la distinguida familia italiana Della Rovere, Caballero de Carlos III y superintendente de la Real Casa de Moneda de Lima; y de María Josefa Sánchez-Boquete y Román de Aulestia, limeña, perteneciente a la nobleza colonial de Perú. Heredó de su familia materna el título de Marqués de Montealegre de Aulestia.

Viajó a España para completar su educación juvenil e ingresar en la carrera naval, pero los acontecimientos derivados de la ascensión napoleónica llamaron su atención y se trasladó por un tiempo a Francia, en viaje de recreo. Nuevamente de vuelta en Madrid, fue condecorado con la Orden de Carlos III (1807); y, movido por la excitación nacionalista que provocó la invasión napoleónica (1808), se alistó en el ejército español y participó en algunas acciones iniciales contra los franceses: en Guipúzcoa, Burgos y Córdoba.

Conspirador en Lima

Por los años de su estancia en la península, se afilió a una logia americana que trabajaba por la independencia de América. Nombrado contador y juez conservador del ramo de suertes y loterías del Tribunal Mayor de Cuentas de Lima (1810), volvió al Perú, vía Buenos Aires, con el ánimo predispuesto a favor del movimiento independentista. En el transcurso de su viaje afrontó airosamente los recelos de las autoridades: en Montevideo fue apresado aunque por corto tiempo; en Buenos Aires hubo de escaparse ocultamente, pues se le iba a obligar a regresar a España; algo similar le ocurrió en Mendoza.

Ya en Lima se relacionó con diversos grupos de patriotas y mantuvo activa correspondencia con los de Chile y de Buenos Aires, donde ya se habían instalado Juntas de Gobierno. Dirigía la Logia de Lima que funcionaba en su casa o en la del conde de la Vega del Ren. Estuvo complicado en casi todas las conspiraciones limeñas, por lo que fue constantemente vigilado por las autoridades y, a veces, perseguido, salvándole la intervención de poderosos parientes y amigos.

En 1816 escribió una Manifestación histórica y política de la revolución de América, publicada anónimamente en Buenos Aires en 1818 en la cual exponía veintiocho causas que justificaban la insurgencia contra el régimen virreinal.

Contactos con San Martín

Riva Agüero estuvo por entonces en contactos intensos con José de San Martín, quien luego de afianzar la independencia de Chile ya planeaba pasar al Perú. Envió datos valiosos sobre la situación de las fuerzas realistas y contribuyó a definir el plan de operaciones del Ejército de los Andes de atacar por la costa central del Perú, y no limitarse a desembarcar en Arica (sur peruano) para penetrar en el Alto Perú, como era el otro planteamiento. Por todo lo dicho, la figura de Riva Agüero fue fundamental para el logro de la emancipación de la América española.

Sucedió entonces que un mensajero de San Martín fue capturado con correspondencia que iba dirigida a Riva Agüero y otros patriotas limeños (abril de 1819). El virrey Joaquín de la Pezuela ordenó entonces el confinamiento de Riva Agüero en Tarma (sierra central del Perú), en tanto que fuera posible disponer de un barco que lo condujera a España; lo puso en prisión (26 de marzo de 1820); pero la apelación legal y la tensión motivada por el desembarco de la Expedición Libertadora determinaron el prudencial abandono de tal medida severa.

Aún en tal trance pudo Riva Agüero ingeniarse para introducir la deserción de las tropas realistas; fue él uno de los que influyeron en el paso del Batallón Numancia a la causa patriota. Del mismo modo organizó guerrillas para que coparan los accesos de Lima. Contribuyó también a producir la división y el desacuerdo entre los propios generales españoles e introdujo en el cuartel y el ejército realista espías dobles.

Prefecto de Lima bajo el Protectorado

Prestigiado con tantos servicios prestados a la causa patriota, Riva Agüero se presentó ante José de San Martín en el cuartel de Huaura. Hallose luego en la marcha efectuada sobre Lima, y al ser ésta ocupada (9 de julio de 1821) se le reconoció el grado de Coronel de milicias. Cuando se organizó el gobierno protectoral de San Martín, fue designado Presidente (prefecto) del departamento de Lima (3 de agosto de 1821). Tuvo decidida actuación en el acopio de los recursos que la situación requería; pero perdió la confianza de San Martín por haber promovido la expulsión del ministro Bernardo Monteagudo (25 de julio de 1822), personaje odiado por su monarquismo y las medidas severas que había dictado contra los residentes españoles de Lima. No obstante y pese a que San Martín eligió a otro Prefecto de Lima, Riva Agüero se mantuvo en el despacho, hasta después del retiro del Libertador del Perú.

Presidente del Perú

El Congreso instalado por San Martín el 20 de septiembre de 1822 asumió la suma del poder público y el día 24 encargó el ejercicio del Poder Ejecutivo a una comisión de su seno denominada Suprema Junta Gubernativa, presidida por José de La Mar. Esta Junta se propuso atacar a los realistas concentrados en el centro y el sur peruano, organizando dos ejércitos, pero los desastres sufridos por el “Ejército del Sur” en Torata y Moquegua exasperaron a la opinión pública que exigió la constitución de un gobierno unipersonal.

Dicha situación dio origen al primer golpe militar de la historia republicana peruana. El “Ejército del Centro”, que se hallaba acantonado en el fundo Balconcillo, cerca de Lima, solicitó al Congreso la disolución de la Junta Gubernativa (26 de febrero de 1823). A este episodio la historia lo conoce como el Motín de Balconcillo. Ante la negativa del Congreso, las tropas avanzaron amenazadoramente hacia la capital. El Congreso tuvo entonces que claudicar y ordenó el cese de la Junta Gubernativa (27 de febrero de 1823). Momentáneamente tomó el poder José Bernardo de Tagle, Marqués de Torre Tagle, hasta que el Congreso eligió a Riva Agüero como Presidente de la República (28 de febrero de 1823). Pocos días después el mismo Congreso lo ascendió a Gran Mariscal y dispuso que utilizara la banda bicolor como distintivo del poder ejecutivo que administraba (4 de marzo de 1823). Desde entonces todos los Presidentes del Perú han lucido dicha banda presidencial.

Labor gubernamental

Durante su gobierno como Presidente de la República (de febrero a junio de 1823) Riva Agüero puso en marcha una gran actividad para poner al Perú en condiciones de terminar por cuenta propia la guerra de la Independencia. Su obra gubernativa se concretó en los siguientes puntos:

Se abocó a una labor de organización y mejoramiento del Ejército poniendo gran empeño en aumentar sus efectivos con elementos peruanos. Al frente de él puso al general Andrés de Santa Cruz. Ordenó al comandante Antonio Gutiérrez de la Fuente formar fuerzas de reserva en las provincias del norte, en Trujillo, así como al coronel Ramón Castilla la creación del cuarto Escuadrón de Húsares.

Formó la primera escuadra peruana, cuyo mando encargó al Vicealmirante Jorge Martín Guisse. Creó la Escuela Naval. Estableció un permanente bloqueo de la costa para defenderla de las incursiones realistas.

Recogió el papel moneda emitido bajo el Protectorado de San Martín y cuya circulación quedó prohibida.

Envió misiones diplomáticas a la Gran Colombia, Chile y Argentina para solicitar la ayuda inmediata de estos países para consolidar el proceso de independencia. La ayuda que más necesitaba Riva Agüero era la de Bolívar, nombrando con tal fin como su Ministro Plenipotenciario ante el Libertador al general Mariano Portocarrero. Portocarrero pactó con Bolívar en Guayaquil un auxilio de 6.000 hombres, equipados y pagados por el Perú, y conforme a este pacto, empezaron a llegar al Callao las primeras tropas grancolombianas (abril de 1823). Junto con ellas llegó, en calidad de Enviado Extraordinario de Bolívar, el general Antonio José de Sucre, pero cuyo verdadero objetivo era preparar el terreno para que Bolívar fuera llamado al Perú. Riva Agüero envió también a Chile al diplomático José de Larrea y Loredo, quien logró conseguir un empréstito del gobierno chileno y una ayuda en hombres y materiales para la continuar la guerra contra los españoles. Ante la Argentina encargó la representación del Perú al Vicealmirante Manuel Blanco Encalada, sin resultados positivos.

Los comisionados Diego Paroissien y Juan García del Río lograron la contratación con Inglaterra de un empréstito por 1.200.000 libras esterlinas, el primero de la historia republicana del Perú. Ello permitió a Riva Agüero disponer de los fondos necesarios para su obra gubernativa.

Emprendió la Segunda Campaña de Intermedios, embarcándose las tropas del 14 a 25 de mayo de 1823, rumbo a los puertos del sur, desde donde planeaba atacar a los españoles que aun dominaban todo el sur peruano. Esta expedición la comandaba el general Andrés de Santa Cruz y como jefe de estado mayor iba el entonces coronel Agustín Gamarra. Era la primera vez que se ponía en acción un ejército formado íntegramente por peruanos. Santa Cruz desembarcó sus fuerzas en Iquique, Arica y Pacocha y avanzó sobre el Alto Perú. Los patriotas obtuvieron al principio algunas victorias. Gamarra ocupó Oruro y Santa Cruz La Paz. Pero la reacción de los realistas no se hizo esperar. El virrey La Serna envió a su general Gerónimo Valdes para que atacara a Santa Cruz, produciéndose la batalla de Zepita (25 de agosto de 1823), a orillas del lago Titicaca. Los patriotas quedaron dueños del campo, pero sin obtener una victoria decisiva. Acto seguido, Santa Cruz ordenó la retirada hacia la costa, siendo perseguido muy de cerca por las fuerzas de La Serna y Valdes, quienes despectivamente denominaron a esta campaña como la “campaña del talón”. Santa Cruz no paró hasta llegar al puerto de Ilo donde se embarcó con 700 sobrevivientes. La campaña terminó, pues, en total fracaso para los patriotas.

Pugna con el Congreso. Destitución

Al quedar Lima desguarnecida, el jefe realista José de Canterac avanzó desde la sierra contra la capital. Riva Agüero ordenó entonces el traslado de los organismos del gobierno y las tropas a la Fortaleza del Callao, el 16 de junio de 1823. El día 19 las fuerzas españolas ocupaban Lima.

En el Callao estalló la discordia entre el Congreso y Riva Agüero. El Congreso resolvió que se trasladasen a Trujillo los poderes Ejecutivo y Legislativo; creó además un Poder militar que confió al general venezolano Antonio José de Sucre (que había llegado al Perú en mayo de dicho año), y acreditó una delegación para solicitar la colaboración personal de Simón Bolívar en la guerra contra los españoles (19 de junio de 1823). Enseguida, el mismo Congreso concedió a Sucre facultades iguales a las de Presidente de la República mientras durara la crisis, y el día 23 de junio dispuso que Riva Agüero quedara exonerado del mando supremo.

Fin de su gobierno y destierro

Riva Agüero no acató tal disposición congresal y se embarcó a Trujillo con parte de las autoridades. Mantuvo su investidura de Presidente, decretó la disolución del Congreso (19 de julio de 1823) y creó un Senado integrado por diez diputados. Formó tropas e intentó reforzarlas con los restos de la Segunda Campaña de Intermedios. Mientras que en Lima, el Congreso fue nuevamente convocado por el presidente provisorio Torre Tagle, el 6 de agosto del mismo año. Este Congreso reconoció a Tagle como Presidente de la República, siendo éste el segundo ciudadano en adoptar dicho título, después de Riva Agüero. Cundió pues la anarquía en el Perú al existir al mismo tiempo dos gobiernos.

Riva Agüero empezó a negociar una tregua con los españoles a fin de oponerse a la autoridad del gobierno de Lima, así como a Bolívar y Sucre. Como no aceptara ninguna fórmula de entendimiento con el resto de los patriotas, hubo necesidad de recurrir a la fuerza para unificar al país. El mismo Bolívar abrió campaña contra Riva Agüero, pero éste fue apresado por sus propios oficiales encabezados por el coronel Antonio Gutiérrez de la Fuente (25 de noviembre de 1823), quien desobedeciendo la orden de fusilarlo, lo envió al destierro a Guayaquil.

Andanzas en Europa

Pero Riva Agüero no renunció a su vocación libertaria, y pasó a Europa donde, sin conocer aún la capitulación de Ayacucho, buscó el apoyo de Inglaterra de ciertos planes suyos para destruir el poder español en el Perú, "si llegase Bolívar a desaparecer". Inclusive advirtió luego que era necesario neutralizar la influencia que el sistema republicano daría a Estados Unidos.

En julio de 1826 se casó con la princesa belga Carolina Arnoldina Irene de Looz Corswarem, perteneciente a una casa que había sido soberana de un ducado pequeño en el antiguo Sacro Imperio Romano Germánico. La boda se realizó en el Castillo de Boulez de Brabante. Por entonces corrieron rumores en los medio diplomáticos internacionales de que se aprestaba a salir de Bruselas rumbo hacia América con una expedición de aventureros, con el objeto de coronarse él o coronar a un príncipe alemán o al infante Francisco de Padua. Lo cierto es que tal expedición no llegó a zarpar y Riva Agüero abandonó Europa en 1828, retornando a América. Adujo estar colmado de deudas, por lo que su estancia en el viejo continente se había tornado insostenible. Se estableció en Santiago de Chile.

Retorno al Perú

Sólo después que el gobierno peruano puso el cúmplase a la resolución legislativa que suspendía su proscripción (16 de mayo de 1831), Riva Agüero pudo retornar a su patria. Llegó el 22 de octubre de 1831 y fue recibido con muestras de aprecio de parte de la población. Consiguió que judicialmente se le exonerase de las responsabilidades derivadas de su conducta política (1832). Pero al mismo tiempo alentaba la ambición de recuperar el poder y seducía a todos con promesas que nunca podría cumplir, e inclusive comprometía a plumíferos para que desprestigiaran a sus antiguos adversarios. Fue elegido diputado por Lima a la Convención Nacional de 1833, pero poco después fue acusado de estar involucrado en una conspiración contra el gobierno de Agustín Gamarra y debió marchar nuevamente al destierro, a Guayaquil.

La Convención Nacional convocó a los Colegios Electorales en vista a las elecciones del Congreso y del Presidente sucesor de Gamarra. Dichos Colegios se reunieron solo parcialmente, por lo que las elecciones se frustraron. Riva Agüero, en ausencia, triunfó en Lima, aunque en sus Memorias se atribuyó falazmente el triunfo a nivel nacional. Como ya finalizaba el período de Gamarra, la Convención Nacional decidió elegir a un Presidente provisorio. El designado fue Luis José de Orbegoso, quien asumió la Presidencia el 21 de diciembre de 1833.

Ya de vuelta de su destierro, Riva Agüero se sumó al bando de Orbegoso; logró que se aprobara su reincorporación al Ejército peruano (1834), consiguiendo recuperar su rango de Gran Mariscal. Estuvo en la campaña contra los gamarristas descontentos con la elección de Orbegoso, que culminó con el “Abrazo de Maquinhuayo”.

Tras el golpe de estado de Felipe Santiago Salaverry (1835), Riva Agüero fue desterrado a Chile. Hallándose allí, fue acreditado como Ministro Plenipotenciario por el gobierno de Orbegoso, en octubre de 1835. Presentó sus credenciales el 31 de diciembre y logró que se desconociera la misión que allí desempeñaba Felipe Pardo y Aliaga en nombre de Salaverry. Se mezcló en problemas de política chilena que lo obligaron a suscribir explicaciones públicas, y cuando dio término a su misión (31 de julio de 1836), se hallaba en preparación la Primera Expedición Restauradora en contra de la Confederación Perú-boliviana encabezada por Andrés de Santa Cruz.

Retornó al Perú y fue designado Presidente provisorio del Estado Nor-Peruano (11 de julio de 1838), en reemplazo de Orbegoso. Ejerció precariamente su autoridad hasta que llegó a Lima la noticia de la derrota de los confederados de Santa Cruz en la batalla de Yungay (24 de enero de 1839). Ello marcó el fin de su carrera pública.

Últimos años

Una vez más partió al destierro a Guayaquil. Allí permaneció hasta 1843. Nuevamente de regreso a Lima, se apartó de toda actividad pública, dedicándose a las labores agrícolas. Durante sus últimos años redactó sus Memorias (en dos volúmenes), que se publicaron póstumamente bajo el seudónimo de P. Pruvonena. Murió el 21 de mayo de 1858.

Descendencia

De su unión con la princesa belga Carolina de Looz Corswarem y de la Nue, tuvo cinco hijos: José, Carolina, Carlos, Alfonso y Andrés. El primero, José de la Riva Agüero y Looz Corswarem, fue canciller de la República del Perú entre 1872 y 1875, bajo el gobierno de Manuel Pardo y Lavalle, y es recordado por haber concertado el Tratado de alianza defensiva entre Perú y Bolivia en 1873, que fue usado como pretexto por Chile para desencadenar la Guerra del Pacífico en 1879. Este José fue a la vez padre de Enrique de la Riva Agüero y Riglos, que fue tres veces Canciller y Primer Ministro de la República del Perú.

Un bisnieto del prócer fue el notable polígrafo José de la Riva-Agüero y Osma, último marqués peruano de Monte Alegre de Aulestia.

Obras y escritos diversos

Ligera idea del abandono en que se halla el Tribunal de Cuentas del Perú (1813), folleto.
Manifestación histórica y política de la revolución de América (Buenos Aires, 1818), más conocido como el folleto de “las 28 causas” o veintiocho razones que según el autor justificaban la emancipación de las colonias hispanoamericanas.
Origen de que los mandones y tiranos del Perú me consideren enemigo de ellos (1820), folleto que se mantuvo inédito.
Exposición acerca de su conducta pública en el tiempo en que ejerció la presidencia de la República del Perú (Londres, 1824).
Suplemento de la Memoria dirigida a la Representación Nacional del Perú por D. José de la Riva-Agüero, ex presidente de aquella República (Santiago de Chile, imprenta Republicana, 1829).
Representación a las Cámaras Representativas del Perú por don José de la Riva-Agüero, Gran Mariscal y ex Presidente de aquella República (Santiago de Chile, imprenta Republicana, 1830).
Memorias y documentos para la historia de la independencia del Perú y causas del mal éxito que ha tenido ésta [1] (París, 1858), memorias históricas y recopilación de diversos documentos, en dos volúmenes, que firmó con el seudónimo de P. Pruvonena (anagrama de “vn peruano”). Obra en la que colaboraron los canónigos Mariano José de Arce y José Nicolás Garay. Fue publicada después de su fallecimiento. (Wikipedia)

sábado, 19 de noviembre de 2011

Submarino Pacocha Choque Hundimiento y Milagro

Submarino Pacocha

El 26 de agosto de 1988 el submarino Pacocha colisionó con el barco pesquero japonés Kiowa Maru. Al morir el capitán de la nave, el entonces teniente Roger Cotrina comprendió que humanamente sería imposible evitar la tragedia, pues la presión del agua impedía cerrar una compuerta interna que los mantendría con vida.

"Me faltaba el aire y entonces me puse a pensar con todas mis fuerzas en sor María Petkovic (fundadora de la Congregación de las Hijas de la Misericordia). Cerré los ojos y recé. Repetí la oración que había escuchado, pensé en ella y de pronto vi una luz brillante", afirmó. En ese momento una fuerza sobrenatural le ayudó a cerrar la compuerta. Una comisión militar señaló posteriormente que lo realizado por el marino es humanamente imposible.

En el accidente fallecieron ocho tripulantes, pero los 22 sobrevivientes aseguraron que gracias a la religiosa están vivos y que ella evitó que el desastre fuera mayor. La Madre María de Jesús Crucificado Petkovic fue beatificada el 6 de junio de 2003 por el Papa Juan Pablo II, gracias al milagro comprobado en favor de los marinos peruanos. En dicha ocasión, Cotrina y su esposa participaron de la Eucaristía.

La proyección del documental se realizó en el Centro Médico Naval "Cirujano Mayor Santiago Távara" y contó con la presencia de los marinos sobrevivientes, las religiosas de la congregación, el Vicepresidente del Perú Luis Giampietri, altos mandos de la Marina de Guerra, entre otros.











Videos: http://www.youtube.com/user/unrealbug

viernes, 18 de noviembre de 2011

Giovanni Antonio Raimondi Dell'Acqua

Foto: Antonio Raimondi

Giovanni Antonio Raimondi Dell'Acqua (Milán, Italia; 19 de septiembre de 1824 - † San Pedro de Lloc, Perú, 26 de octubre de 1890) fue un prominente investigador, naturalista, geógrafo, explorador, escritor y catedrático italiano, su especialidad consistió en un profundo y esmerado estudio de la fauna, flora y geología peruana. Radicando en el Perú, fue catedrático de la Universidad de San Marcos en Lima.

Biografía

Sus padres fueron Enrico Antonio Raimondi Mazza (nacido en 1789), pastelero de profesión y María Agata Rebeca Dell'Acqua Vismara (nacida en 1790 - fallecida en 1864). Raimondi fue el penúltimo de ocho hermanos, tres mujeres y cinco varones (de los cuales uno fallece en la infancia y otros dos se ordenan sacerdotes).

El 2 de septiembre de 1869 Raimondi contrae matrimonio en la parroquia de San Sebastián de Huaraz, Ancash, con la huaracina Adela Loli Castañeda (Huaraz, Ancash, Perú; 21 de febrero de 1848 - † Lima, 11 de junio de 1928), con quien tuvo 3 hijos:
Enrique Antonio Raimondi Loli ( 20 de junio de 1870 - † 12 de octubre de 1937), casado con Ana María Becker, sin sucesión.
María Antonieta Victoria Raimondi Loli ( 28 de julio de 1872 - † 1923), fallecida soltera.
Elvira Isabel Magdalena Raimondi Loli ( 20 de julio de 1877 - † 26 de octubre de 1938), fallecida soltera.

La segunda patria de Raimondi fue Perú

Llegó al Perú desembarcando en el puerto del Callao el 28 de julio de 1850. Ese mismo año el médico peruano Cayetano Heredia le encargó la organización del Museo de Historia Natural del colegio Independencia, institución que más adelante pasaría a ser la Escuela de Medicina del Perú.

Desde 1851 se desempeñó como profesor de historia natural, teniendo a su cargo la enseñanza de la geología y la botánica. Fue uno de los maestros fundadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1856. Fundó la cátedra de química analítica en 1861, regentándola hasta 1872. En 1866 fue elegido co-primer decano de la entonces flamante Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas.

Fue cautivado por los recursos naturales del Perú pues de los 40 años que vivió en él, 18 años viaja por casi todo su territorio con el fin de conocer más a fondo su naturaleza y sus habitantes ya que desde Italia los había estudiado bien. Financió sus primeras expediciones con sus propios recursos. 

Su primera asignación fue una iniciativa del Parlamento Nacional, en 1858, de 2,000 pesos anuales, suma que pasó a ser de 3,000 pesos dos años más tarde. En estas condiciones recorrió miles de kilómetros por itinerarios de gran dificultad en regiones prácticamente desconocidas Su primer gran viaje duró dos años y medio y tras reponerse durante seis meses en Lima partió a otro de gran trascendencia por el centro del Perú.

En sus viajes recorrió amplios sectores del ande peruano, ingresando hasta Vitoc y Chanchamayo, para retornar por la misma ruta un año después, internándose hasta Tingo María. Documentó los yacimientos de carbón mineral del litoral piurano, analizó el guano de las islas Chincha, verificó las reservas salitreras de Tarapacá, recorrió las remotas provincias auríferas de Carabaya y Sandia, navegó el Marañón, Ucayali y Amazonas, entre los ríos orientales más representativos.

El producto de sus esfuerzos se ve realizado en una inmensa obra que puso los cimientos a numerosas ramas de las científicas que se investigan y estudian en las universidades peruanas. La obra más sobresaliente de Raimondi es "El Perú", editada en seis tomos entre 1875 y 1913, en la cual, en su prefacio, anima y aconseja directamente a todos los peruanos a estudiar las riquezas naturales del Perú, hecho que lo convierte por virtud, para muchos historiadores y escritores, como un verdadero peruanista. 

Pero aparte de ese prefacio en el cual él parece sumarizar sus anhelos y sentir hacia el Perú, el sabio es muy bien recordado y ponderado por la mayoría de los peruanos, pues Raimondi entregó la mayor parte de su vida al estudio del Perú.

Dejó numerosos cuadernos de apuntes (algunos se han perdido) con numerosos y valiosos datos sobre todo lo que observaba a su paso. Colectó numerosos especímenes vegetales y animales de todo tipo, así como minerales y otros elementos geológicos. Aún se conserva un cierto número de estos especímenes en el Museo de Historia Natural de la Universidad Mayor de San Marcos, en Lima. La colección se completa con datos y observaciones meteorológicas, esquemas, ilustraciones, etc. Antonio Raimondi era un genuino enciclopedista.

La popularidad de Raimondi se ve singularmente representada por la atribución que lo hace aparecer como el autor de aquella frase, tristemente célebre y frecuentemente mencionada, tanto por los medios de difusión como por los políticos peruanos: "El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro". Sin embargo los investigadores indican que tal frase nace del acervo popular y no de la pluma de Antonio Raimoindi, ni de ningún otro escritor o investigador. Entonces, esta atribución se debe más bien a que la obra de Raimondi ha sido bien difundida pero muy poco leída dentro del Perú, ya que la susodicha frase no es mencionada en ningún texto escrito por Raimondi. Otra frase del sabio ítalo-peruano que debería hacerse al menos tan popular como la anterior es "En el libro del destino del Perú, está escrito un porvenir grandioso".

Antonio Raimondi fue siempre muy reconocido por científicos y naturalistas. Prueba de ello es que se le dedicaron los nombres científicos de algunas especies animales (por ejemplo, un ave paseriforme llamado cortarrama peruana Phytotoma raimondii) y vegetales (como el género Raimondia o la colosal especie andina Puya raimondii). De esta última en realidad fue co-descubridor, aunque la llamó Pourretia gigantea.

Murió en la ciudad de San Pedro de Lloc, en el departamento de La Libertad, el 26 de octubre de 1890.

En su memoria y por su aporte a la cultura peruana, existe un busto que se exhibe en una pequeña plaza de Barranco, en Lima, esculpido en bronce por el artista italiano conde Agostino Lodovico Marazzani Visconti en 1904, además también desde el año 1930, funciona un colegio que en su honor los residentes Italianos en el Perú lo denominaron: "Colegio Italiano Antonio Raimondi". Tiene también estatuas en la Plaza Italia (Barrios Altos, Lima) y la Av. Arequipa, en Lima. Calles y Plazas llevan en el Perú su nombre.

El 16 de diciembre del 2010, el presidente Alan García colocó la primera piedra del Parque Ecológico de Lima que lleva el nombre de 'Antonio Raimondi' y que será por su extensión el parque urbano mas grande de América.

Formación y exploración

Para dedicarse por completo a sus viajes de estudio por todo el país encomendó su cátedra de Botánica al doctor Miguel Colunga, quien la desempeñó por un largo tiempo.

Obras

EL Perú - Itinerario de Viajes, 1929.
Elementos de botánica aplicada a la medicina y a la industria, en los cuales se trata especialmente de las plantas del Perú. Lima: M. Murga. 1857
Apuntes sobre la provincia litoral de Loreto. 1862
Análisis de las aguas termales de Yura, aguas minerales de Jesús y aguas potables de Arequipa. Arequipa: Impr. de Francisco Ibañez. 1864
El departamento de Ancachs (sic) y sus riquezas minerales. Lima. Publicado por Enrique Meiggs. Imprenta "El Nacional" 1873
Manipulación del guano. Lima: Impr. de El Nacional, por P. Lira. 1873
La manipulación del guano. Lima: Impr. del Estado. 1873
Guano y salitre. Lima: Impr.de la Opinión nacional. 1874
Observaciones a la memoria del señor D.D. Daniel Demaison. Lima: [s.n.]. 1874
Observaciones al dixtámen de los señores Cisneros y garcía en la cuestión relativa al salitre. Lima: s.n. 1875
Minerales del Perú o catálogo razonando de una colección que representa los principales tipos minerales de la República, con muestras de huano y restos de aves. Lima. Imprenta del Estado. 1878
Minéraux du Pérou. Paris: Impr. centrales des chemins de fer A. Chaix el Cie. 1878
El departamento de Ancash y sus riquezas minerales. Lima: Impr. El Nacional. 1879
Apéndice al catálogo razonado de los minerales del Perú. Lima: Impr. del Universo. 1880
Mapa del Perú. Paris: Erhard fres.,. 1883-1900
Minas de oro de Carabaya. Lima: Carlos Paz Soldán. 1883
Aguas potables del Perú. Lima: F. Masías y Cía. 1884
Memoria sobre el Cerro de Pasco y la montaña de Chanchamayo. Lima: Impr. de la Merced. 1885
Minas de oro del Perú. Lima: Impr. y Libr. de B. Gil. 1887
Estudios geológicos del camino entre Lima y Morococha y alrededores de esta hacienda. Lima: Impr. y Libr. de San Pedro. 1902
El Perú VI tomos Lima. Imprenta del Estado. 1913-1974
El Perú; itinerario de viajes (versión literal de las libretas originales)Lima. Imprenta Torres Aguirre. 1929
Apuntes sobre la provincia litoral de Loreto. Iquitos: Impr. "El Oriente". 1942
Notas de viajes para su obra El Perú. Lima: Impr. Torres Aguirre. 1942-1948
50 láminas inéditas de iconografía vegetal. Lima: Edit. Ausonia. 1955
Viajes por el Perú. Lima: Universitaria. [1966?]
Apreciaciones Personales. Cartas a Miguel Colunga (1859-1868). Lima. Serie Epistolarios. Biblioteca Nacional del Perú. 1990
Antonio Raimondi, mirada íntima del Perú: epistolario, 1849-1890. Lima: Fondo Editorial del Congreso del Perú, Banco Central de Reserva del Perú. 2005 (wikipedia)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Peregrinación Señor de Qoyllurit´i Finalista para Designación como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de UNESCO

Peregrinación al Santuario del Señor de Qoyllurit´i

La peregrinación al santuario del Señor de Qoyllurit´i, es finalista para ser reconocida como patrimonio inmaterial de la humanidad de la Unesco.

Esta actividad religiosa pasó con un aviso favorable el penúltimo filtro para recibir la referida distinción, junto con el mariachi de México y el saber de los chamanes jaguares de Colombia.

El órgano consultivo de expertos que asesora al Comité para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial dio el visto bueno para ello, y el veredicto final tendrá lugar en la reunión que sostendrá en Bali, Indonesia, del 22 al 29 de noviembre.

David Ugarte Vega Centeno, titular de la DRC - Cusco, adelantó que participará en dicha cita junto a un representante de las naciones del Señor de Qoyllurit´i y de la hermandad del Señor de Qoyllurit´i.

"Las expectativas son muy altas, en Cusco se están organizando los devotos a la espera de las noticias que se reciban por esos días. Confiamos en que se concrete esta denominación", declaró a la Agencia Andina.

El expediente técnico fue elaborado hace cinco años por un conjunto de especialistas en antropología e historia, entre otros temas, de la DRC - Cusco.

El documento fue presentado por el Ministerio de Cultura ante la Secretaría de Patrimonio Cultural Inmaterial de Unesco, dentro del proceso de candidaturas 2011-2012, entre otros que quedan a la espera de un visto favorable.

El peregrinaje es de ocho kilómetros de extensión, desde el sector de Mahuayani a Sinakara, en el distrito de Ocongate, provincia de Quispicanchi. La capilla del Señor de Qoyllurrit´i se ubica a más de 5,000 metros de altura sobre el nivel del mar.

La festividad se caracteriza por la coincidencia de los ritos religiosos católicos y andinos, y en ella participa gente de Cusco y otros departamentos como de Arequipa, Huancavelica, Ayacucho e incluso del vecino país de Bolivia.

Los asistentes piden salud y seguridad para sus familias, danzan, participan en misas, portan estandartes de sus naciones (lugares de origen) y se visten con atuendos que representan la vegetación y fauna andinas.

El Santuario de Qoyllurit’i y a la Festividad del Qoyllurit’i, fueron declarados Patrimonio Cultural de la Nación el 10 de agosto de 2004. (Andina)



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