domingo, 21 de marzo de 2010

Perú declara a 75 monumentos prehispánicos y coloniales como Patrimonio Cultural de la Nación


El Instituto Nacional de Cultura de Perú (INC) declaró Patrimonio Cultural de la Nación a 75 monumentos arqueológicos ubicados en los departamentos de La Libertad, Áncash, Lima, Pasco y Huancavelica, así como a dos conjuntos religiosos de Arequipa y Cusco.

El significado práctico de esta medida es la protección de los complejos. Al ser estos monumentos declarados Patrimonio Cultural de la Nación, cualquier proyecto de caminos, carreteras, canales, denuncios mineros o agropecuarios, obras habitacionales y otros que pudiese afectar o alterar el paisaje de éstos, deberá en adelante contar con la aprobación del INC.

Los protegidos
Se declaró Patrimonio Cultural de la Nación a los sitios arqueológicos Guadalupito I, II y III, en el distrito del mismo nombre de la provincia liberteña de Virú. También a Lampas I, II y III, Guguecruz, Yatahuaín I y II, Pampa Colorada, entre otros.

Asimismo, a los sitios arqueológicos de Ayarmachay, Pumarinri, Gorgor, Siscaymarca, Lacashmayo y Rapazmarca, en las provincias limeñas de Cajatambo, Huaura y Oyón. Mientras que en Pasco se halla Tranca II, Ventanilla y Pampa de Cochamarca. Otros monumentos agregados a la lista son los sitios arqueológicos Palca, Chancara, Espicia, entre otros, ubicados en la provincia huancavelicana de Huaytará.

Por otro lado, el INC declaró bien inmueble integrante del Patrimonio Cultural de la Nación al conjunto religioso formado por la capilla San Juan Bautista de Turucani, atrio frontal cercado, arco de ingreso y capillas, ubicado en el departamento de Arequipa.

La misma denominación recibió el conjunto religioso cuzqueño compuesto por la capilla Virgen Concebida de Kuchuwasi, torre exenta, atrio frontal con barda perimetral y cementerio con barda perimetral que antecede a la capilla.

Dato
Las resoluciones directorales fueron publicadas el viernes pasado en el boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano, con la rúbrica de la directora nacional del INC, Cecilia Bákula Budge.
(El Peruano)

jueves, 18 de marzo de 2010

Cultura Chancay - Escenario



La milenaria Cultura Chancay alcanzó su máximo apogeo hace 1000 años, en el Periodo Intermedio Tardío. Este grupo se estableció a 90 km al norte de Lima entre los valles de Huaura y Chillón, en la costa central del Perú.

En el territorio de la cultura Chancay se han encontrado extensos cementerios con fardos funerarios conteniendo momias con múltiples ofrendas como tejidos, ceramios, alimentos, tallas en madera, telares, muestrarios, estandartes de linaje y otros objetos perfectamente conservados por el clima seco del lugar.

El espacio geográfico donde se establecieron los antiguos chancay, fue óptimo para el desarrollo de su economía. El mar fue generoso con ellos, siendo una de sus principales fuentes de sustento, permitiéndoles un buen desarrollo en la pesca. En agricultura, supieron aprovechar la presencia de los ríos irrigando sus campos de cultivo, y fertilizándolos con guano de las islas. Otra de sus riquezas naturales fueron las hoy conocidas Salinas de Huacho, que les permitió obtener sal yodada para intercambiarla con otros pueblos.

El desarrollo social, económico e ideológico que alcanzó la Cultura Chancay se plasmó en sus representaciones artísticas: por ejemplo, en cerámica en sus famosos "cuchimilcos" y en textilería con sus telas pintadas y las magistrales gasas de algodón.

La textilería Chancay alcanzó niveles de excelencia luego de un largo proceso de evolución, encontrándose evidencias muy antiguas en los sitios de Río Seco y Bandurria.


Recursos naturales como la cabuya, totora y caña brava, obtenidos de las orillas de las albuferas y humedales, escenarios típicos de la costa, sirvieron para confeccionar costureros, esteras, sogas y soguillas, para múltiples usos.

Los textileros Chancay tambien usaron fibras de origen animal como son las de alpaca, llama y guanaco. Estas fibras fueron teñidas y usadas en la urdimbre y trama para la confección de vestimentas y ajuares funerarios.

Cuatro son los tejidos que caracterizan a la cultura Chancay:
1) Objetos decorativos tridimensionales con representaciones de viviendas y árboles. 2) Muñecas con caras tejidas. 3) Gasas de algodón de forma cuadrada, con diseños frontales, representando animales como zorros, felinos, pelícanos, guanayes, piqueros, zarcillos y peces. 4) Telas pintadas con personajes antropomorfos y otros seres o motivos, donde el artista da expresa libremente su creatividad.

El alto grado de especialización y excelencia de la textilería Chancay se manifiesta en los objetos encontrados dentro de sus fardos funerarios, y estos son: costureros, agujas, husos, telares, muestrarios, pigmentos para teñir y pintar, hilos de diferentes grosores y colores, por ello se considera a esta cultura como uno de los centros textiles más desarrollados y productivos del antiguo Perú.

Gracias al buen estado de conservación de los textiles Chancay, hoy día nos es posible entender a cabalidad el compromiso que esta cultura tuvo con su entorno ecológico.
(Museo de Antropología, Arqueología e Historia del Perú)

miércoles, 10 de marzo de 2010

Las grandes culturas americanas


Los Mayas y Aztecas en América Central y los Incas en América del Sur constituyen las culturas que tuvieron un gran desarrollo en América hasta la llegada de los españoles.


jueves, 25 de febrero de 2010

Hallazgos en Perú prueban que milenaria leyenda es historia real



Los vestigios de una cultura previa a los incas, la Lambayeque (o de Sicán), están saliendo a la luz tras cuatro años de excavaciones en el complejo Chornancap, cerca de la ciudad de Chiclayo, en el norte costero de Perú.

Siguiendo la pista de unas pinturas desenterradas en 1983 por el investigador Christopher Donnan, un equipo dirigido por el arquéologo Carlos Wester La Torre logró encontrar bajo 25 metros de arena el templo sagrado de Naylamp.

"Aún no estamos seguros si perteneció exactamente a él o a alguno de sus descendientes, pero sí podemos decir que perteneció a un líder, donde se hacían ceremoniales. Había un calendario ceremonial vinculado al mar, la luna y probablemente a sacrificios humanos", explica Wester al teléfono desde Lambayeque, donde dirige el Museo Arqueológico Brüning.

Mito y realidad

Lo importante del hallazgo es que entrega pruebas reales de la existencia de Naylamp, un soberano de características míticas, cuya historia se hizo conocida durante mil años sólo gracias a la tradición oral.

"Necesitamos encontrar argumentos arqueológicos para validar la tradición oral y cada vez tenemos más indicios. Los elementos de la leyenda aparecen en los edificios que hemos encontrado", sigue Wester.

¿Quién es Naylamp? Dice la leyenda que él venía navegando y eligió estas costas para levantar su imperio en esta zona. Su fama es la de un líder político y religioso de características algo sobrenaturales y trajo prosperidad al lugar. La cultura Lambayeque es del siglo VIII d.C., siguió a la civilización Moche y es reconocida por las habilidades de sus ingenieros en regadíos.

Naylamp se convirtió en leyenda una vez que dejó el lugar, supuestamente volando. Su entorno, consternado por su desaparición, explicó su ausencia de esta forma y si lo sepultó en alguna parte, esa tumba no ha sido encontrada aún.

"No hay un cuerpo, pero lo que sí hay es una imagen grabada y presentada en metales, en tejidos. Es una deidad como Jesucristo. Es un hombre que tiene una autoridad religiosa y política sobre un área geográfica determinada", prosigue Wester.

Un antiguo cuchillo ceremonial conocido como Tumi, que hoy es pieza de un museo, muestra a un personaje que sería Naylamp. La figura tiene a un hombre con alas, que sostiene un cuchillo asociado al poder y a los rituales de sacrificio y está sentado en un trono muy parecido al que acaban de descubrir en Chornancap. Además, sobre su cabeza se representa la ola que lo trajo a estas tierras.

Sin corazón

Aunque la búsqueda llevaba cuatro años, en los últimos meses de 2009 fue que hicieron el descubrimiento más importante: el templo. Para llegar ahí tuvieron que remover las dunas que cubrían una zona de 250 metros cuadrados y lo hicieron con herramientas pequeñas para no afectar el entorno.

Además de los edificios, encontraron pinturas murales que representaban las ceremonias que se hacían ahí. "Ahora que reiniciamos los trabajos en febrero, hemos tenido suerte, pues hemos visto un fragmento de unos 20 centímetros de una pintura que podría corresponder a un mural de unos 15 metros de ancho", detalla el arqueólogo.

Dentro del complejo también fueron encontrados los cuerpos de 33 personas que, de acuerdo a los primeros análisis, fueron sacrificadas, pues tienen cortes en el cuello y en las clavículas. "Ahora hemos podido documentar el final de estos sacrificios, pues en tres de estos entierros aparece que la T pulmonar ha sido cortada para extraer el corazón".

Mientras las investigaciones siguen su curso, National Geographic está estudiando la posibilidad de hacer un documental con todo este material, para recrear el estilo de vida de esta cultura. (Gabriela Bade - El Mercurio – Chile)




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