sábado, 20 de marzo de 2021

Aspectos Ocultos en el encuentro en Cajamarca de Francisco Pizarro y el Inca Atahualpa



Siguiendo la narración de Vultur Gryphus;


 "Coincidiendo con las circunstancias en que por la fuerza Atahualpa asume como inca, aparece en la costa norte peruana un grupo armado montado en caballos, con espadas, arcabuces y cañones, y con casco y armadura de metal, algo que por primera vez se veía en esta parte del mundo.


Según nos enteramos después pertenecían a un continente más desarrollado, y venían con fines de conquista.


El nombre del comandante del grupo era Francisco Pizarro.


Atahualpa se encontraba por coincidencia también en el norte, en Cajamarca, pasaba unos días de descanso en unas pozas de agua caliente natural, cercanas a la población, que hoy se llaman Los Baños del Inca.


Pero ¿fue solo una coincidencia?, nos pusimos a averiguar y nos enteramos, que seres de otros mundos, siempre interesados con respecto al bienestar de los pobladores de la región, habían contactado en Panamá con Pizarro, pues sabían que estaba organizando una expedición de conquista, le habían informado sobre el estado crítico del Imperio Inca, así como la ubicación de Atahualpa, y le habían urgido para que zarpe con sus soldados hacia el Perú.


Le dijeron a Pizarro que estaban desencantados con los trágicos sucesos que estaban ocurriendo en el Imperio Inca, el crimen de Atahualpa contra su hermano Huáscar, y la usurpación del trono imperial.


Querían el fin del Tawantinsuyo, y el inicio de una nueva era, con la introducción de todos los avances culturales, científicos, sociales, económicos y religiosos que podía aportar Pizarro.


Para ellos, Atahualpa y sus seguidores debían ser depuestos y con ellos finalizar la existencia del Imperio Inca.


Le ofrecieron a Pizarro todo su apoyo, y le aseguraron el éxito de su misión.


Pizarro desembarca en la costa norte peruana y avanza hacia la sierra, con destino a Cajamarca, cruzando la Cordillera de los Andes en fuertes caballos españoles.


Llega a Cajamarca y se instala, mandando una delegación a visitar a Atahualpa, quién se relajaba en los cercanos baños térmicos.


Los comisionados fueron recibidos por Atahualpa a quién saludaron a nombre de Pizarro, y le trasmitieron su invitación para que lo visite en Cajamarca, la que fue aceptada.


Pero, nos quedamos sorprendidos ¿cómo, un inca acepta que elementos extraños invadan su imperio y lo inviten a presentarse en un lugar que está dentro de su propio territorio? ¿no hubiera tenido que ser al revés, que el inca los invitará a visitarlo?


Según información que recibimos, los seres de otros mundos, habían también aparecido en Cajamarca avisándole a Atahualpa de la próxima visita de un dios (por Pizarro), le dijeron que debía cumplir sus indicaciones, sometiéndose a todos sus mandatos. 


Cuando llega la delegación de Pizarro a visitarlo, Atahualpa se sorprende al ver gente distinta a ellos, montada sobre grandes y desconocidos animales (los caballos), de la que emanaban luces (los reflejos de las corazas frente al sol).


Atahualpa, ya no tenía ninguna duda, eran los dioses anunciados.


Atahualpa, atendiendo la invitación de Pizarro, viaja a Cajamarca con su ejército, completamente desarmado, donde es recibido por Pizarro quien mediante una estratagema logra secuestrarlo y encerrarlo..."(continúa)


Texto: Parte del Capítulo V del libro, versión impresa "Vuelo Espía Sobre Perú"


También en versión electrónica eBook: "5 Mil Años"

Noticias e Información que no se puede perder