domingo, 6 de julio de 2008

Hallan Tumba de Antiguo Gobernante Preinca en Perú


El hallazgo de la tumba completa de un poderoso señor de una cultura preinca que reinó en el norte de Perú hace 1.600 años, pero que desapareció misteriosamente, fue dado a conocer el sábado por su descubridor, quien lo consideró "fascinante" para la historia del país andino.

El descubrimiento, registrado en la denominada Huaca del Pueblo, en la región Lambayeque, unos 770 kilómetros al norte de Lima, es contemporáneo y similar al "Señor de Sipán," un rey cuya tumba, desenterrada hace 20 años, es uno de los tesoros arqueológicos más importantes de Perú.

Ambos personajes serían figuras de alta jerarquía de la cultura Moche, que se desarrolló en la costa norte del país durante el primer milenio de la era cristiana, y que destacó por la magnífica calidad de su orfebrería.

"Es claramente un hallazgo de primera porque hay mucha iconografía, son cosas complejas, será realmente un placer poder manipular esos datos y compararlos con sitios como Sipán," dijo a Reuters, Steve Bourget, arqueólogo canadiense de 51 años, quien dirigió la investigación.

"En este sentido es un hallazgo de oro para el patrimonio cultural peruano," agregó el investigador en una conversación telefónica.

Bourget, un científico que trabaja en la zona desde 1986, explicó que del estudio entre las semejanzas y diferencias entre Sipán y este nuevo hallazgo será posible entender mejor las relaciones entre los grupos que habitaron esta región.

"Nosotros no estábamos acá buscando esta tumba, estábamos estudiando la arquitectura y su desarrollo en el sitio. Ha sido casi una casualidad que nos hayamos encontrado con esto, realmente," relató.

SIMILITUDES CON SIPAN

El arqueólogo precisó que las similitudes con Sipán se enfocan en el tiempo, en el ajuar funerario y en los objetos que incluyen 14 coronas, dos máscaras funerarias, seis bastones de guerra de cobre; además de collares, pectorales de cuentas y chaquiras.

"Hay coronas, maravillas tecnológicas de cobre, de cobre dorado que parecen de calidad igual, pero parece que el sitio de Sipán tenía una importancia social y política mucho más grande," destacó Bourget.

Si bien en la tumba no se hallaron los espectaculares objetos de oro que caracterizaron a Sipán, la Huaca del Pueblo aporta importantes elementos para descubrir la dimensión histórica de esta cultura, refirió el arqueólogo.

"Con este hallazgo ya se puede definir mucho más la naturaleza del estado Moche. Hay varios sitios que han dado hallazgos importantes como San José de Moro, Sipán, Dos Cabezas y ahora Huaca del Pueblo," afirmó Bourget.

Las joyas de la cultura Moche, que reinó hasta mediados del siglo IX para luego desaparecer y dividir su influencia entre otras dos culturas preincas, Chimú y Sicán, son especialmente valiosas y botín preciado de traficantes de arte antiguo.

En agosto del 2006, la policía británica entregó a las autoridades peruanas un tocado de oro Moche que fue localizado en un vivienda de Londres.

La pieza, que representa la imagen de una divinidad marina como un pulpo mítico antropomorfizado, fue extraída por saquedores o "huaqueros" en 1988 de un importante centro arqueológico poco conocido.

"El sitio donde yo trabajo tenía una gran protección que permitió que estas cosas no sean destruidas," anotó Bourget.

El tráfico de objetos considerados como patrimonio cultural en Perú, que guarda inmensos tesoros ancestrales, se ha convertido en el segundo comercio ilegal después del de cocaína, según las autoridades locales.

Los precios que se manejan por las antigüedades en el mercado negro son incalculables, debido a que el valor de estos no puede ser fijado en el tiempo.

(Editado por Patricia Vélez)
Fuente: reuters

martes, 10 de junio de 2008

La América Española de los Siglos XVI y XVII



La principal actividad económica de las colonias españolas en los siglos XVI y XVII es la minería, con importantes centros en todo el continente.

Destacan, por encima de todos, los de Zacatecas, Guanajuato y Taxco, en Nueva España, y las minas de Huancavelica y Potosí, en América del Sur.

La artesanía es otra actividad de gran desarrollo. En el Caribe el principal centro manufacturero es La Habana. En Nueva España, destacan Querétaro, México, Puebla y Guatemala. Por último, en América del Sur, resaltan las producciones de Tunja, Quito, Guayaquil, Lima, Tucumán, Córdoba y Santiago.

Al abrigo de esta actividad, surgen rutas terrestres que comunican las principales ciudades. De Santa Fe, un camino recorre toda Nueva España de norte a sur. En Panamá, una carretera atraviesa el continente enlazando el Atlántico con el Pacífico.

Otras importantes rutas comunican Cartagena con Quito, Loja con Piura y Jauja con el gran puerto de El Callao.

Por último, una red de caminos enlaza a ciudades como La Paz, Valparaíso, Buenos Aires y Asunción.

Las rutas incas son aprovechadas por los españoles.

Las mercancías españolas parten de Sevilla hacia el Caribe siguiendo una misma línea que después se divide en dos ramas: una, hacia Veracruz, otra, hacia Cartagena y Portobelo, desde donde enlazan por tierra con Panamá. De esta ciudad parten, de nuevo por mar, hacia El Callao, en Perú, siendo llevadas después hacia Valparaíso y Potosí.

El puerto de El Callao, en América del Sur, y el de Acapulco, en Nueva España, son los más importantes del Pacífico, y están enlazados directamente mediante un sistema de flotas.

Las flotas y galeones que se dirigen a España salen siempre de La Habana

martes, 3 de junio de 2008

Descubrimiento y Saqueo de Machu Picchu Antes de Hiram Bingham





Una detallada investigación, llevada a cabo por el historiador y explorador Paolo Greer, revela que Machu Picchu fue descubierto por primera vez por un aventurero y empresario alemán, Augusto Berns, en 1867, y no por el arqueólogo de la Universidad de Yale Hiram Bingham en 1911, como se creía hasta ahora.

La investigación de Greer en archivos de Estados Unidos y Perú ha desenterrado documentos que prueban que Berns creó una empresa expresamente para saquear Machu Picchu y su entorno inmediato. La empresa, conocida como Compañía Anónima Explotadora de las Huacas del Inca, contaba con el apoyo de algunos de los personajes más importantes de Perú, entre ellos el presidente del país.

Los hallazgos de Greer, examinados junto con material de documentación descubierto por un arqueólogo peruano, demuestran que en 1887 el Gobierno peruano consintió el saqueo de Machu Picchu y firmó un acuerdo con Berns, según el cual se permitía a éste exportar el material y el Gobierno se reservaba un 10% de los ingresos.

Uno de los socios comerciales de Berns en la empresa fue el director de la Biblioteca Nacional de Perú por aquel entonces. Su colega de más rango (el vicepresidente de la empresa) era profesor de patología en una universidad de Lima y un coleccionista de antigüedades que acabó vendiendo su colección a un museo de Berlín.

Machu Picchu fue construido en el siglo XV por el emperador inca Pachacuti, que casi con toda certeza fue enterrado ahí cuando murió, en 1471. La ciudad tenía un importante templo en honor al sol y es probable que la tumba de Pachacuti y el templo estuvieran decorados con grandes cantidades de oro, cuya mayor parte se retiró casi con toda seguridad en 1432, en un vano intento de rescatar a Atahualpa, el último emperador inca, capturado por los conquistadores españoles. Sin embargo, es concebible que Berns encontrase cantidades ingentes de cerámica de alta calidad y otros artículos que no se exigieron para el rescate.

Durante su investigación, Greer localizó una lista de 57 contactos de Berns, estadounidenses, británicos y de otras nacionalidades, y otras personas que posiblemente compraran las antigüedades que Berns o sus asociados encontraron en Machu Picchu. Pero hasta ahora no se ha descubierto ninguna lista de los hallazgos y la investigación se ampliará ahora a Estados Unidos y Europa para intentar localizar cualquier tesoro perdido de Machu Picchu en colecciones privadas y otras colecciones.

Greer ha encontrado en los archivos peruanos documentos escritos por Berns que revelan que entre 1867 y 1870 exploró Machu Picchu y descubrió varias estructuras subterráneas selladas. Antes de planear, con apoyo gubernamental, la forma de saquear el lugar, Berns predijo que estas estructuras «contendrían sin duda objetos de gran valor»: los «tesoros de los incas».

En un principio, Berns viajó a la zona para talar árboles y fabricar traviesas para un proyecto ferroviario peruano. Hacia 1870 ya había realizado una exploración preliminar de Machu Picchu. Más tarde, como el ejército chileno había ocupado gran parte de Perú durante la guerra del Pacífico de 1879-83, Berns se trasladó durante un tiempo a Panamá y puso en marcha una empresa peruana, registrada en Estados Unidos, denominada Compañía Minera de Minas Incas de Oro y Plata.

Finalmente, en 1887, regresó a Perú y creó su empresa de saqueo de antigüedades, y es de suponer que volvió a Machu Picchu, aunque lo que allí encontró y luego vendió sigue siendo un completo misterio. Pasaron otros 40 años antes de que la ciudad fuera redescubierta por el famoso académico de Yale, Hiram Bingham.

La revelación de que los tesoros arqueológicos fueron saqueados, casi con toda certeza, con el apoyo del Gobierno peruano a finales del siglo XIX llega justamente en un momento en que Perú redobla sus exigencias de que le sea devuelto el material que Hiram Bingham halló en Machu Picchu (y que actualmente se encuentra en la Universidad de Yale).

Contrastes

El contraste entre el auténtico descubridor de Machu Picchu -de cuya existencia se ha sabido hace poco- e Hiram Bingham no podría ser mayor. August R. Berns era un oscuro empresario alemán que fundó un pequeño negocio de producción de traviesas de ferrocarril en Perú en la década de 1860. Compró unos terrenos cercanos a las entonces desconocidas ruinas de Machu Picchu para talar árboles de los que sacar madera. Descubrió y exploró las ruinas entre 1867 y 1870.

Hiram Bingham era un historiador, arqueólogo, explorador, aviador y político estadounidense. Hay quien ha llegado a insinuar que el taquillero personaje de Indiana Jones está inspirado en él.

Bingham enseñó en las universidades de Harvard, Princeton y Yale, y fue miembro del Senado de Estados Unidos y gobernador de Connecticut. Sin embargo, hasta ahora, siempre ha sido más conocido por ser el descubridor de Machu Picchu, la ciudad perdida de los incas, que ahora ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y que constituye una de las atracciones turísticas más famosas del mundo.

Su libro de 1948 sobre Machu Picchu, «La ciudad perdida de los incas», fue un éxito de ventas. Y en el propio Machu Picchu, la pista de montaña que lleva a las ruinas se conoce como «carretera de Hiram Bingham».

La revelación de que Berns fue el auténtico descubridor de Machu Picchu (cuatro décadas antes que de que Bingham «descubriera» el yacimiento) se publicará en la próxima edición de la revista «South American Explorer».
(Fuente: diario ABC de España)


Libro Recomendado relacionado con el tema: Vuelo Espía Sobre Perú

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miércoles, 28 de mayo de 2008

Jaqaru: Etnia y Lengua que se Apagan

Etnia Jaqaru


Con el objetivo de despertar sensibilidad nacional frente a la acelerada desaparición de las lenguas originarias de Perú, específicamente el caso del jaqaru, lengua ancestral que guarda similitudes con el aimara, la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), proyectará el jueves 29, a las 19.00 hrs., el documental “Jaqaru: lengua que se apaga, memoria en agonía”.

La actividad se realiza en coordinación con la Escuela Nacional Superior de Folklore “José María Arguedas” (ENSF-JMA) y la Comunidad de Tupe, provincia de Yauyos (Lima).

El documental fue producido por la Investigadora Cultural de la Dirección de Investigación de la ENSF-JMA, la comunicadora July Sánchez Fuentes, como parte del catálogo documental etnográfico realizado por esa institución cultural, denominado “Videos etnográficos del Perú”.

Una vez finalizada la proyección, se iniciará un conversatorio, en el cual participarán el Director de Investigación ENSF-JMA, Dr. Amílcar Hijar Hidalgo; la Coordinadora del Programa de formación docente de la lengua jaqaru y representante del Instituto Superior Pedagógico Público de Yauyos, Lic. Yolanda Payano; y el Presidente de la Comunidad de Tupe, Sr. Obed Morales Cuevas.

Lengua que se apaga

La lengua jaqaru tuvo momentos de esplendor durante la expansión de la Cultura Wari, entre los siglos VIII y X de nuestra era. Actualmente, el jaqaru es hablada por algunos pobladores de los distritos de Tupe y Catahuasi, en la provincia de Yauyos, departamento de Lima. En estas zonas, la mayor parte de la población es bilingüe, puesto que también hablan el castellano.

Según estudios realizados por la ENSF-JMA, la lengua jaqaru es hablada por sólo 750 personas, por lo que su futuro como lengua viva es incierto.
La entrada a este evento es libre.
(Fuente: Agencia Andina de Perú)


Parte 1/2



Parte 2/2





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