viernes, 22 de noviembre de 2019

Cerámica de Chulucanas: Un Prestigiado Producto de Bandera del Perú


La "Cerámica de Chulucanas" es una denominación de origen para la alfarería producida en Chulucanas, provincia de Morropón, departamento de Piura en la costa norte de Perú. 

Las características de la fabricación de las cerámica de Chulucanas es la técnica del paleteo que se realiza en el moldeo a mano, con golpes de paleta, el uso de pigmentos naturales, el método de decoración de la 'pintura negativa' basado en la reducción del oxígeno en la cocción y el ahumado con hojas de mango. 

Las características más predominante de la cerámica es el uso de tonos negros, las figuras ovaladas y los diseños geométricos. 

Las temáticas son mayormente costumbristas. 

Alrededor de 2000 artesanos y 400 talleres existen en el distrito de Chulucanas. La mayoría de los artesanos se encuentran en el centro poblado La Encantada. 

La Cerámica tradicional de Chulucanas se caracteriza por representar las costumbres de un pueblo heredero de una rica cultura, y tradiciones arraigadas que se mantienen a pesar del tiempo.

En el 2005, fue reconocido como producto de bandera de Perú por la Comisión Nacional de Productos de Bandera (Coproba). 

Es un producto de gran fama nacional e internacional que se exporta con gran éxito a un importante número de países del mundo. (Datos: Wikipedia y otras fuentes)












miércoles, 20 de noviembre de 2019

Virreinato del Perú: Francisco Gil de Taboada Lemos y Villamarín - XXXV Virrey del Perú


Francisco Gil de Taboada Lemos y Villamarín (Santa María de Soutolongo, Lalín -Pontevedra, 24 de septiembre de 1733 - Madrid, 1809).

Fue un noble, político y marino español. Capitán General de la Real Armada Española

Ejerció como el XXXV virrey del Perú (1790-1796).

Nació en el seno de una distinguida familia de Galicia, sus padres fueron Diego Felipe Gil de Taboada y Villamarín, señor de Dés, y María Josefa de Lemos y Rois.

A los 16 años de edad se convirtió en caballero de San Juan de Jerusalén, orden en la que llegó a ser Gran Cruz y bailío, y comendador de Puertomarín. 

Se convirtió en Guardiamarina en la Compañía del Departamento de Cádiz el 27 de octubre de 1752. Fue ascendido a alférez de fragata el 23 de diciembre de 1754, a alférez de navío el 12 de abril de 1760, a teniente de fragata el 8 de abril de 1765 y a teniente de navío el 3 de septiembre de 1767. Durante estos mandos estuvo embarcado en diferentes buques, haciendo cruceros por el Mediterráneo y los océanos Atlántico y Pacífico. Ascendió a capitán de fragata el 22 de octubre de 1770. Con este mando se le nombró gobernador de las islas Malvinas (1774 - 1777),​ pero luego fue ascendido a capitán de navío el 17 de febrero de 1776, siendo nombrado capitán de la recién creada Compañía de Guardiamarinas del Departamento de Ferrol, cargo que desempeñó durante algunos años. Fue ascendido a brigadier el 19 de junio de 1781, siguiendo en el cargo anterior; a jefe de escuadra, el 21 de diciembre de 1782.

Ascendió a teniente general el 4 de marzo de 1789. Con este grado, pasó en 1790 a ser nombrado como virrey del Perú y presidente de la audiencia de Lima, los más altos cargos del Imperio Español en ultramar.

Su período de gobierno de seis años se cuenta entre los más notables del virreinato:

-Decidido apoyo a las letras y a la instrucción pública. 

-Facilitó el trabajo de la expedición científica de las corbetas “Descubierta” y “Atrevida”, dirigida por el capitán Alejandro Malaspina, y con la cual llegaron naturalistas como Tadeo Haenke y Luis Née (1790). 

-Apoyó las exploraciones realizadas en la pampa del Sacramento por los franciscanos Sobreviela y Girbal, y protegió el establecimiento de un laboratorio mineralógico en Lima, cerca del paseo de Aguas, puesto al cuidado del barón Timoteo de Nordenflicht. En este laboratorio se desarrollaron pruebas para establecer un nuevo método en el beneficio de los yacimientos andinos. 

-Inauguró la Escuela Náutica a cargo del capitán Agustín Mendoza.

-Autorizó la elaboración y exportación libre del azúcar.

-Instaló un anfiteatro anatómico en el hospital de San Andrés (1792).

-Llevó a cabo un censo general de población en el virreinato peruano, que arrojó la cifra global de 1 076 122 habitantes, sin considerar la intendencia de Puno (1791). Esta última jurisdicción, que permaneció durante algunos lustros en el ámbito del Río de la Plata, fue reincorporada definitivamente al Perú en enero de 1796. 

-En su gobierno aparecieron La Gaceta del Gobierno, del Diario erudito y económico de Lima, promovido por Jaime Bausate y Mesa (1790); del famoso Mercurio Peruano, órgano de la Sociedad de Amantes del País (1791); y, de las Guías de forasteros, compuestas bajo la responsabilidad del sabio Hipólito Unanue. 


LIBROS SUGERIDOS SOBRE PERU: -Estableció una academia de bellas artes.

-Promovió los estudios de ciencias naturales en la Universidad de San Marcos. 

El 7 de junio de 1796, Gil de Taboada traspasó las insignias de mando virreinal a su sucesor, don Ambrosio O’Higgins.

El Virrey Gil de Taboada dejó una memoria de gobierno que figura entre las más sobresalientes de todos los virreyes del Perú. 

Francisco Gil de Taboada abandonó el puerto del Callao el 23 de diciembre de 1796 para emprender el regreso a España. Allí continuó su brillante carrera administrativa, siendo nombrado director general de Marina (1803) y luego titular del ministerio de Marina (1805). 

Se retiró de la vida pública al establecerse el régimen del invasor francés José Bonaparte. 

Falleció en Madrid en 1810, cuando contaba con 77 años de edad.

A su regreso a España pasó con éxito por el Juicio de residencia, donde un tribunal especial analizaba todas las actuaciones de su gobierno como virrey, con arreglo a lo establecido en las Leyes de Indias. (Datos: Wikipedia y otras fuentes)


martes, 19 de noviembre de 2019

El Conflictivo Collasuyo


El Collasuyo o territorio de los Collas, fue una de las provincias en que se dividió el Imperio Inca o Tawantinsuyo.

Fue el mayor y el más austral de los suyos o provincias del Imperio, se extendía al sur de Cuzco (Perú), desde los Andes y el altiplano de Bolivia, hasta la ribera norte del río Maule (Chile), y desde las costas del Pacífico hasta los llanos de Santiago del Estero (Argentina).

Los reinos aimaras, con fuertes lazos culturales entre ellos, fueron llamados por los incas con el nombre genérico de collas.

Hacia 1450 fueron invadidos por las fuerzas del inca Pachacútec, quien conquistó el altiplano, después de grandes combates. 

El Collasuyo crece después hacia el sur con intervenciones de los incas Túpac Yupanqui y Huayna Cápac.

Los incas llevaron la cultura y el desarrollo a los pueblos que hoy son parte de Bolivia, Chile, Paraguay y Argentina.

Por el contrario, el Imperio Inca tuvo que enfrentar continuas revueltas en el Collasuyo, enviando sus ejércitos a combatirlas y restablecer el orden.

Con la llegada del Imperio Español, el Collasuyo pasa a formar parte del Virreinato del Perú que tenía a Lima como capital.

Al igual que los incas, los españoles llevaron a esas tierras cultura y desarrollo, pero no pudieron evitar los desórdenes y conflictos internos entre collas.

Para sofocar y restablecer el orden, fueron enviados desde Lima, en varias oportunidades, numerosos regimientos del Ejército Real del Perú.

En la actualidad, el espíritu conflictivo del Collasuyo se mantiene, estamos viendo como Bolivia y Chile han generado conflictos autodestructivos imparables con severos atentados contra la vida y la infraestructura física de las ciudades.


LIBROS SUGERIDOS SOBRE PERU:
Ya no existen ni el Imperio Inca, ni el Virreinato del Perú, entonces la solución a los conflictos se hace mucho más difícil porque depende de cada país colla.

Nos preguntamos ¿en el futuro será necesario restablecer una organización como el Tawantinsuyo o Virreinato del Perú con capacidad de actuación en la Sudamérica Castellana?.

Mientras tanto, en la actualidad, Perú está obligado a mantener una importante fuerza militar con capacidad suficiente como para afrontar en cualquier momento conflictos destructivos generados en el Collasuyo actual que podrían sobrepasar sus fronteras. (jlhurtadov@gmail.com)

lunes, 28 de octubre de 2019

Las Amazonas y los Chachapoyas: ¿Presencia Temprana de Vikingos en América del Sur?

Las Amazonas

En 1542, Francisco de Orellana, al frente de unos sesenta hombres, llevó a cabo la primera exploración del Amazonas. Tras sufrir todo tipo de penalidades, la expedición alcanzó la desembocadura, en el océano Atlántico.

Una de sus sorprendentes experiencias en su recorrido fue cuando se encontró con mujeres guerreras altas y blancas que se enfrentaron a ellos con valentía. 


Así se narra el hecho en un texto de National Geographic:


 "A finales de junio, los españoles de la expedición de Francisco de Orellana se adentraron en el territorio de las amazonas. Se decía que los indios de aquella zona eran vasallos de un reino situado en el interior que estaba gobernado por mujeres, a las que proveían de plumas de guacamayos y papagayos. Es cierto que la mayor parte de cuanto rodeó el tema de las amazonas puede tildarse de mítico, si no de ensoñación o de adorno aventurero. Sin embargo, Carvajal aseguraba que al entrar en combate con los indios, esas mujeres guerreras «andaban delante de todos ellos como capitanas» y que los españoles mataron incluso a «siete u ocho» de ellas. El furor de los indígenas no decayó y los expedicionarios hubieron de escapar en sus navíos, acribillados de flechas hasta el punto de que parecían puercoespines."

El cronista de la época, presente en la expedición, Fray Gaspar de Carvajal, narra lo siguiente:

 "Los bergantines de Orellana fueron atacados en su bajada por el río Amazonas por «hasta diez o doce [mujeres], que estas vimos nosotros que andaban peleando delante de todos los indios como capitanas, y peleaban ellas tan animosamente que los indios no osaban volver las espaldas, y al que las volvía delante de nosotros le mataban a palos; y esta es la causa por donde los indios se defendían tanto. Estas mujeres son muy blancas y altas y tienen muy largo el cabello y entrenzado y revuelto a la cabeza, y son muy membrudas y andaban desnudas en cuero, tapadas sus vergüenzas, con sus arcos y flechas en las manos». El enfrentamiento resultó la peor contienda narrada por este cronista, que perdió un ojo y recibió un flechado en una ijada. Al menos seis españoles murieron en el rápido y brutal combate... Esas mujeres luchaban de una forma aterradora, en palabras de los conquistadores. Por un interrogatorio a los indios, los españoles supieron que todas estas amazonas estaban bajo la mano y jurisdicción de una caudilla llamada Coñori, que junto a un grupo selecto de mujeres, vivía rodeada de oro y plata. La tierra en la que vivían era fría y con poca leña, si bien abundante de comida. El lugar estaba tan lejos como para que quien osara ir muchacho volviera viejo".

Este relato de mujeres guerreras blancas y altas tiene relación con la etnia de los chachapoyas, gente blanca, alta y de ojos azules, que encontraron en el norte de Perú primero los incas y luego los españoles, los que quedaron sorprendidos.

Los incas, trasladaron lindas mujeres chachapoyas al Cuzco donde formaron parte de la corte real inca, y se cruzaron con los nobles. Por eso se considera que los gobernantes incas poseían fenotipo y genotipo distintos a la de sus súbditos.

Muchos de los cronistas españoles, como Cieza de León (1554), Sarmiento de Gamboa (1572), Acosta (1590) o Garcilaso de la Vega (1609) mencionan la provincia de Chachapoyas en la época de la conquista española, destacando la belleza de sus mujeres de tez blanca y su resistencia a los incas, quienes en ese tiempo habían ocupado la región por poco más de medio siglo. 

La blancura y belleza de las Chachapoyas es un hecho que llamó la atención de numerosos cronistas y exploradores, como Pedro Cieza de León, quien escribió en una de sus crónicas: 

 “Son estos indios naturales de Chachapoyas los más blancos y agraciados de todos cuantos yo he visto en las Indias que he andado, y sus mujeres fueron tan hermosas que por serlo, y por su gentileza muchas de ellas merecieron ser de los incas y ser llevadas a los templos del sol” 

 Al respecto, el arqueólogo Federico Kauffmann dice: 

“la presencia de gringuitos, relativamente abundantes en la cuenca del Huayabamba, ha dado pábulo a especulaciones sobre el origen vikingo de los chachapoyas”. 

Igualmente, el explorador Gene Savoy sostiene que esto es consecuencia de una antigua migración vikinga a través del Amazonas. (Datos: National Geographic y otras fuentes)

LIBRO RELACIONADO



Las Amazonas

Los Chachapoyas - Kuelap

Los Chachapoyas - Kuelap

Los Chachapoyas - Kuelap

Los Chachapoyas


jueves, 24 de octubre de 2019

Ai Apaec el Cruel Dios Degollador de la civilización Mochica o Moche


Ai apaec significa ‘creador’ en idioma mochica. 

Era la principal deidad de la cultura mochica o moche.


Aiapaec era adorado como el dios creador, protector de los mochicas, proveedor de agua, de los alimentos y los triunfos militares. 

Era conocido también como el dios castigador, degollador, o también el dios decapitador, el más temido y adorado

La representación más común y conocida de Ai apaec es la que se aprecia en los murales de las Huacas del Sol y de la Luna, donde presenta un rostro antropomorfo con colmillos de felino y olas marinas rodeándolo.

Ai apaec fue representado de varias formas, variando en el tiempo, en el espacio, y en la artesanía en la cual fue impresa su imagen: 

En la metalurgia por ejemplo, presenta forma arácnida, con 8 patas y un rostro antropomorfo con colmillos de jaguar, y nariz de mono. 

En la cerámica es más antropomórfico, suele tener cabezas en sus manos y en ocasiones dos serpientes que brotan de su cabeza. Esta característica se ve en algunos retratos murales, así como olas, ya que los mochicas desarrollaron sus actividades cerca del mar. 

En la escultura se le puede observar con un báculo, y una forma totalmente humanoide, con el rostro severo y con colmillos de felino. 

Como ofrendas a Aiapaec se le ofrecían sacrificios humanos para aplacar su furia en épocas de sequía o de otros males.

Libro Relacionado: El Viaje de los 5 Milenios: El Perú a Vuelo de Cóndor (Spanish Edition)







LIBROS SUGERIDOS SOBRE PERU:

miércoles, 23 de octubre de 2019

José Antonio de Areche Zornoza - Visitador del Virreinato del Perú


José Antonio de Areche Zornoza (Valmaseda, 1731 - Bilbao, 1789) fue un funcionario español. Destinado como visitador al Virreinato del Perú durante el período de 1777 a 1785.

Areche nació en 1731 en la villa vizcaína de Valmaseda (España), hijo de Marcos Areche Puente y Ángeles de Fuentes Santurce y Zornoza. 

Se licenció como bachiller en 1751. 

Desde 1752 fue miembro de la junta de gobierno del Colegio de Santa Catalina de México, donde fue rector, y de la Academia de Santa María de Regla en Alcalá de Henares. 

Se doctoró en derecho canónico en Alcalá en 1756, opositando a esa cátedra en 1759 y siendo suplente en varias ocasiones. 

Era un ejemplo de vasco inserto en la alta administración borbónica española,​ desde 1765 ostentó diversos cargos en distintas posesiones, primero en Filipinas y luego ya en México.

Fue nombrado fiscal en el virreinato de Nueva España, en la Audiencia de México y pronto ascendió a fiscal de la Real Audiencia el 17 de enero de 1774. 

José de Gálvez se convirtió en ministro español de las Indias en 1776, y pronto ordenó que Areche, de su confianza, fuera a Perú como visitador real para llevar a cabo un programa de reformismo intenso.

En 1776, el rey Carlos III le designó intendente militar, miembro del Consejo de Indias y visitador general del Virreinato del Perú.

Sus funciones principales eran organizar la creación de las intendencias proyectadas y recaudar tributos previa una organización eficaz para ello. 

Esto fue motivo de choque con varios gobernadores y altas autoridades, hasta enfrentarse incluso con el virrey Manuel de Guirior. 

También fue mal recibido por la burguesía criolla (funcionarios, mercaderes, plateros y hacendados). 

El 21 de julio de 1780 provocó la destitución del virrey Guirior, con quien había disputado la autoridad peruana desde su llegada. 

En este delicado contexto de reformas borbónicas estructurales surgieron diversos motines. 

El más importante de ellos, en el mes de noviembre de ese mismo año de 1780, fue la rebelión indígena encabezada por el cacique de Tungasuca (en Cusco), José Gabriel Condorcanqui, llamado Túpac Amaru II en honor al último inca rebelde Túpac Amaru I.

Peligrosa por la fuerza que cobró, la rebelión fue sofocada con rigor extremo durante 1781. 

Esto significó el descrédito total de Areche dada la extrema dureza y atrocidades cometidas para extinguir el levantamiento.

Areche, fue finalmente sustituido como visitador por Jorge Escobedo en 1782. 

No solo se le acusaba de crueldad extrema, también tenía cargos  en contra por sus ataques al virrey y peculados cometidos.

Regresó a España a rendir cuentas en 1781. 

Recuperó su cargo en el Consejo de Indias, aunque el 27 de mayo de 1789, tras la muerte de Gálvez, recibió la jubilación forzosa como ministro con sólo un tercio de su sueldo y destierro de la Corte. 

Atribulado por su destitución regresó a su tierra originaria, estableciéndose en la villa de Bilbao donde falleció el 28 de octubre de 1789. (Datos: Wikipedia y otras fuentes)


martes, 22 de octubre de 2019

Virreinato del Perú: Teodoro Francisco de Croix-Heuchin - Caballero de la Orden Teutónica - XXXIV Virrey del Perú


Teodoro Francisco de Croix-Heuchin (cerca de Lille, Flandes, 30 de junio de 1730​-Madrid, España, 8 de abril de 1792)

Fue un aristócrata y militar español, de origen flamenco.



Nacido en el castillo de Prévoté, cerca de la ciudad de Lille, en la parte de Flandes ganada por Luis XIV para España en 1668. 

Tercer hijo gemelo de Alexandre-Maximilien-François de Croix, marqués de Heuchin, e Isabelle-Claire-Eugène de Houchin.

A los 17 años, como su tío Carlos Francisco de Croix y su hermano mayor el conde Felipe Carlos de Croix, ingresa en el Ejército español. 

Ese mismo año entra al servicio del rey de España como alférez de granaderos de la Guardia Real y es enviado a Italia. 

En 1750 se incorporó a la Guardia Valona, la guardia personal de los reyes Borbones de España. 

En 1756 es ascendido a teniente y se le nombra caballero de la Orden Teutónica, y en 1760 asciende a coronel. 

El 16 de mayo de 1776, el rey Carlos III de España nombra al brigadier Teodoro de Croix como primer comandante general de las Provincias Internas del Norte de Nueva España, Comandancia establecida en 1776, y que comprendía Nueva Vizcaya, Santa Fe de Nuevo México, Nuevo León, Coahuila, Sonora y Sinaloa, Las Californias, y Tejas. 

Ya como teniente general, deja el mando en las Provincias Internas del Norte a Felipe de Neve y es nombrado virrey del Perú el 13 de febrero de 1783.

En Perú descentralizó el gobierno organizando siete intendencias

Creó el Anfiteatro Anatómico e inició el Jardín Botánico de Lima, ciudad que le conocía como "El flamenco", por su país de origen. 

Adoptó medidas rigurosas para impedir el avance del pensamiento de enciclopedistas y revolucionarios franceses y norteamericanos. 

Mejoró las fortificaciones de la costa y colaboró en la creación de la Junta Superior de Comercio y el Tribunal de Minería (1786). 

Su mandato como virrey terminó en 1790.

De regreso a España, es nombrado en 1791 coronel de las Guardias Valonas, y comandante de la Orden Teutónica. 

Murió en Madrid al año siguiente, en 1792, a resultas de una pulmonía, derivada en tuberculosis, que contrajo por los fríos del cabo de Hornos (la ruta de vuelta a España que él escogió).(Datos: Wikipedia y otras fuentes)




lunes, 21 de octubre de 2019

Virreinato del Perú: Agustín de Jáuregui y Aldecoa - XXXIII Virrey del Perú - Vencedor de Túpac Amaru II


Agustín de Jáuregui y Aldecoa (Lecároz, Navarra, España, 17 de mayo de 1711-Lima, Virreinato del Perú, Imperio Español, 29 de abril de 1784).

Fue un militar y político español, nacido en el Reino de Navarra, que llegó a ser Virrey del Perú.


Hijo de Matías de Jáuregui y Apesteguía y de Juana de Aldecoa y Borda.

Dedicado a la carrera de las armas, se inició como caballerizo del rey Felipe V y, con el grado de capitán, encabezó el regimiento de dragones de Almansa que sirvió en África. 

Luego de una brillante trayectoria militar, durante la cual fue honrado como Caballero de la Orden de Santiago (1736), y ostentando el grado de teniente coronel, fue trasladado en 1740 a la isla de Puerto Rico, y de allí a la de Cuba. 

Algunos años después, ya de regreso a su patria, participó en la campaña de Portugal al frente del regimiento de dragones de Sagunto, teniendo destacada actuación en el sitio y toma de Almeyda (1762). 

Reconocido como mariscal de campo y teniente general fue designado virrey del Perú (10 de enero de 1780).

Su recibimiento solemne por parte del cabildo limeño tuvo lugar el 5 de noviembre de dicho año, a pesar de estar ejerciendo sus funciones desde julio. 

Es famoso el discurso de elogio pronunciado por José Baquíjano y Carrillo —con veladas críticas al sistema vireinal— en el acto de su recibimiento por la Universidad de San Marcos, en agosto de 1781. 

Al igual que su predecesor, sufrió las injerencias administrativas del visitador general José Antonio de Areche, quien adicionalmente había sido nombrado superintendente de la real hacienda (1780). 

Logró que este intemperante funcionario fuera cambiado.

La atención fundamental de su gobierno estuvo concentrada en el levantamiento del cacique de Pampamarca, José Gabriel Condorcanqui Noguera o Túpac Amaru II.

Este cacique, con el apoyo masivo de los indios lugareños ejecutó al corregidor de Tinta y salió en persecución del de Quiquijana, dirigiendo una serie de proclamas contra la injusticia de los tributos, trabajos de mita y repartimientos forzados de mercancías. 

El movimiento resultó finalmente dominado por las tropas realistas al mando del general José del Valle, que lograron capturar al caudillo indígena en marzo de 1781. 

Túpac Amaru II, su mujer y familiares más próximos fueron ejecutados en la plaza mayor del Cuzco (18 de mayo de 1781). 

Estaban ya virtualmente sofocadas las rebeliones internas cuando el virrey Jáuregui cedió el mando del país al caballero Teodoro de Croix, el 6 de abril de 1784. 

Jauregui falleció en la ciudad de Lima solo tres semanas después, a los 73 años de edad. 

Según la tradición, en El corregidor de Tinta (Crónica de la época del trigésimo tercio virrey) de Ricardo Palma, Jáuregui habría muerto envenenado, luego de probar unas cerezas que recibió de regalo en un canastillo. Así escribió Palma al finalizar el texto:

"... así vengaron los indios la muerte de Túpac Amaru II" 

(Datos: Wikipedia y otras fuentes)

Agustín de Jáuregui y Aldecoa

miércoles, 16 de octubre de 2019

Virreinato del Perú: José Manuel de Guirior - Marqués de Guirior - XXXII Virrey del Perú


José Manuel de Guirior Portal de Huarte Herdozain y González de Sepúlveda - Marqués de Guirior (Aoiz, Navarra, 1708-Madrid, 25 de noviembre de 1788)

Guirior nació en 1708, en el seno de una familia noble del Reino de Navarra. 

Era hijo de don José Carlos Guirior y doña María Josefa Portal de Huarte. 

Entró en la Real Armada en 1733 como alférez de navío. Una vez admitido en la Real Armada, ascendió a teniente de fragata, teniente de navío, capitán de fragata, capitán de navío, mayor general y jefe de la Armada. 

Luchó en la Guerra de los Siete Años contra Inglaterra y también contra los piratas berberiscos en el Mediterráneo.

Fue caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén, más conocida como Orden de Malta. 

Virrey del Perú desde 1776 hasta 1780. Se embarcó en Cartagena de Indias, atravesó el istmo de Panamá y siguió hasta el puerto de Paita, desde donde -como era tradicional- continuó por tierra su camino hasta Lima. Fue recibido solemnemente en una ceremonia efectuada el 3 de diciembre de 1776.

Fomentó el comercio

Creó la Contaduría de Tributos. 


En su período llegó la expedición científica de Hipólito Ruiz, José Pavón y Joseph Dombey, que se dedicó al estudio de la flora americana

Consiguió sofocar las sublevaciones de Arequipa y Cuzco. 

Cumplió en poner en práctica la separación del Virreinato del Río de la Plata.

Al crearse el virreinato del Río de La Plata, el Virreinato del Perú se empobreció al comenzarse a embarcar la plata de Potosí por Buenos Aires. 

Las maneras suaves, afables y bondadosas de Guirior no lograron rendir en el Perú el fruto que se esperaba, porque en este tiempo el Consejo de Indias resolvió mandar en 1777 un visitador general de los oficiales de hacienda y justicia, que fue el irascible José Antonio de Areche. 

De inmediato quedó planteado un conflicto de poderes. Areche absorbió prácticamente todas las funciones de gobierno, coactando las iniciativas del virrey y pasando después a la calumnia y el insulto. 

Es un hecho que el visitador general excedió los límites de sus atribuciones, oscureció la autoridad de Guirior y promovió numerosos disturbios en su afán de aumentar la presión fiscal. 

En este ambiente se fue gestando la gran rebelión del cacique José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II. 

La referida pugna terminó con el injusto desplazamiento de Guirior, que hubo de ceder el mando al virrey Agustín de Jáuregui el 21 de julio de 1780. 

Guirior, viajó de inmediato a España, a fin de revindicarse de las acusaciones temerariamente formuladas por Areche, logrando finalmente una reparación plena. 

El rey Carlos III premió sus servicios en 1786 otorgándole el vizcondado de Villanueva de Lóngida. 

Falleció en la corte de Madrid el 25 de noviembre de 1788, a la edad de 80 años. (Datos: Fuentes varias)


lunes, 14 de octubre de 2019

Virreinato del Perú: Manuel de Amat y Junyent - Marqués de Castellbell - XXXI Virrey del Perú (Remake)

Virrey Manuel de Amat y Junient

Manuel de Amat y Junyent Planella Aymerich y Santa Pau, Barcelona, 1704 — Barcelona, 14 de febrero de 1782 - Marqués de Castellbell.

Fue un Mariscal de Campo de España, Virrey del Perú (1761-1776). 

Nació en el seno de una aristocrática familia española. Hijo de Josep de Amat y de Planella (primer marqués de Castellbell) y de Maria Anna Junyent y Vergós (hija del primer marqués de Castellmeià). 

Demostró tener dotes castrenses desde muy joven, participando en 1719 en acciones bélicas contra los franceses en Aragón. 

A los 17 años ingresó en la Orden de Malta y marchó a la isla como caballero permaneciendo en ella cuatro años. 

Sirvió en las guerras de África y por ello obtuvo el mando del Regimiento de los Dragones de Sagunto. Destacó en la batalla de Bitonto (Reino de Nápoles, 25 de mayo de 1734) con el contingente que al mando del conde de Montemar derrotó a las tropas austríacas de Visconti y Traun, en la guerra de sucesión de Polonia y sobresalió en el asedio de Gaeta (1734). 

En su carrera militar llegó a alcanzar el máximo grado de mariscal de campo. 

Pasó a América cuando en 1755 fue nombrado Gobernador y Presidente de la Real Audiencia de Chile. Recorrió todo el país y mandó construir varias fortificaciones en la costa y en la frontera mapuche, como Santa Bárbara, y fundó poblaciones junto a ellas, como Hualqui, Nacimiento y Talcamávida. Convocó parlamentos con los mapuches, primero en el Salto del Laja (1758) y después en Santiago (febrero de 1760), con el fin de garantizar la seguridad de las comunicaciones entre Chiloé y Concepción, pero finalmente sólo consiguió un acuerdo parcial. En Santiago, emprendió importantes obras públicas y tareas administrativas, como la prolongación de los tajamares del río Mapocho, un mercado en la Plaza de Armas, la reestructuración de la Real Universidad de San Felipe (1757), y la organización, el 12 de octubre de 1758, del primer cuerpo de policía chileno, el cual se llamó "Dragones de la Reina", denominación que mantuvo hasta 1812 cuando pasó a llamarse "Dragones de Chile". 

Al término de su mandato, pidió que se le hiciera un Juicio de Residencia, del cual salió favorecido. 

Fue promovido a Virrey del Perú en 1761, ocupando así el máximo cargo del Imperio Español en América.

Ejercía también como Presidente de la Real Audiencia de Lima.

Llegó a la Ciudad de los Reyes el 12 de octubre de 1761 y tomó posesión del cargo en diciembre del mismo año. 

En su gobierno se dio la Guerra de los Siete Años entre España e Inglaterra; por ello Amat tomó medidas de seguridad para asegurar la defensa de los litorales del virreinato, especialmente para proteger las zonas costeras y puertos de Chiloé, Concepción, Valdivia, Valparaíso, las islas Juan Fernández, Lima, el Callao y Guayaquil. Los planes de fortificación preveían la construcción de castillos, refuerzo de murallas, construcción de cuarteles, etc. Además creó nuevos cuerpos del ejército, entre ellos la Compañía de Dragones. 

Como Virrey también mandó hacer la relación o tipología de la población: enumeración y descripción de diferentes grupos étnicos de América del Sur. 

En el marco eclesiástico, apoyó a la división y jurisdicciones eclesiásticas en el Virreinato (actualmente Bolivia, Chile y Perú): arquidiócesis, diócesis, provincias, repartos, parroquias, etc. y promovió asignaciones, ingresos y vías para su financiación. 

Fue un virrey constructor. Hizo varias obras de infraestructura en Lima, las que aún existen y pueden ser visitadas: 


-La Alameda de Acho 

-Alameda de los Descalzos

-Plaza de Acho

-Quinta Presa, 

-Fortaleza del Real Felipe,

-Torre de la Iglesia de Santo Domingo

-Iglesia de las Nazarenas

-Paseo de Aguas

La tradición dice que esta última obra la hizo en honor a la mujer de la que quedó prendado y totalmente enamorado, Micaela Villegas, apodada luego por sus detractores como la Perricholi (la perra chola).

Fue dueño de la Quinta del Prado, una señorial vivienda en el centro de Lima.

Teniendo conocimiento de los descubrimientos de James Cook en la Polinesia, organizó tres expediciones a las Islas de la Sociedad. 

Su gobierno fue favorable a la corona en cuanto que aumentó considerablemente las remesas. 

En 1773 fue condecorado por el rey Carlos III con la Orden de San Jenaro. 

A fines de su gobierno, en 1776, se le hizo el Juicio de residencia, del cual salió favorecido. 

En 1776 regresó a Barcelona, donde mandó construir un suntuoso palacio en La Rambla, luego conoció a Maria Francesca de Fiveller y de Bru, con quien se casó el 3 de junio de 1779.

Muere el 14 de febrero de 1782.


¿Quien Fue la Perricholi?


La Perricholi en una reciente caracterización de la gran actriz peruana Melania Urbina - No existen imágenes de la real Perricholi

María Micaela Villegas y Hurtado de Mendoza (Lima, 28 de septiembre de 1748 - Lima, 16 de mayo de 1819), conocida como La Perricholi, fue una famosa actriz de teatro peruana.

Fue una de las mujeres más célebres del espectáculo del siglo XVIII.

Existe la historia fuertemente arraigada, que nació en el pueblo de Tomayquichua (departamento de Huánuco) donde existe una casa que afirman fue su residencia. Aunque no hay pruebas que apoyen esta tradición y se ignora cual fue el origen de la misma, muchos autores la dan por cierta, entre ellos Enrique López Albújar y Ricardo Palma. Sin embargo, en todos los documentos legales que existen sobre Micaela Villegas se señala que era natural de la ciudad de Lima y así lo declara ella misma en su testamento.

Según consta en su partida de bautismo hallada en la iglesia San Sebastián ―en Lima―, nació el 28 de septiembre de 1748 (aunque no especifica dónde). Fue la primera de los seis hijos que tuvieron Joseph Villegas y Arancibia (arequipeño) y María Teresa Hurtado de Mendoza y de la Cueva (limeña). Poco se sabe de su niñez, su familia era de condición modesta y vivieron en el barrio del Rímac. Aprendió a leer y escribir, cosa poco común para las mujeres de la época, haciéndose aficionada a las obras de Lope de Vega y Calderón de la Barca. Gustaba también del canto y danza, y de temprana edad mostró vocación por el teatro, aun cuando ese oficio era considerado como indigno e impropio para una mujer.

A los 15 años debutó en el Coliseo de Comedias, propiedad de Maza, conocido actor y empresario teatral, quien la protegió y enseñó el oficio teatral. El teatro era su pasión, y antes de cumplir 20 años, su talento, y elocuencia la convirtieron en la actriz de moda. Dotada de imaginación ardiente y fácil memoria recitaba con suma gracia romances caballerescos y escenas cómicas. Todos los días el teatro se abarrotaba de público, era muy admirada y su fama trascendió los límites del virreinato. 

En esa época inició un romance que duró 14 años con el sexagenario virrey don Manuel Amat y Junyent, que se convirtió en la relación más escandalosa del siglo XVIII. Amat la hizo su amante y el centro de la vida social limeña. En 1769 tuvieron un hijo al que llamaron Manuel. 

Micaela Villegas propició muchas de las construcciones que Amat realizó en su gobierno: la Alameda de los Descalzos, el bello palacete La Quinta de Presa, que era la casa solariega de la aristocrática familia Carrillo de Albornoz y Bravo de Lagunas Marqueses de Montemar y Monteblanco; el Templo de las Nazarenas, que albergaría la imagen del Señor de los Milagros, de la cual era devota; El Paseo de Aguas, que fue construido para impresionarla. 

La tradición cuenta que cuando el vierry le declaró su amor, ella le respondió que lo aceptaría si él pusiera la Luna a sus pies; entonces el virrey mandó construir el Paseo de Aguas, acordonado por unos arcos de estilo francés y al centro una amplia fuente donde se reflejaba el cielo, y en una noche de luna llena la llevó al borde de la fuente, diciéndole: «Hoy pongo la Luna a tus pies». 

El apelativo Perricholi es atribuido al virrey Amat, pero existen varias historias respecto al significado del mismo. Dicen que Amat la llamaba en la intimidad «peti-xol» que en catalán significa ‘pequeña joya’; se dice también que el término «pirri» era usado en aquella época como diminutivo, por lo que «pirri-choli» o «petit-choli» significaría cariñosamente ‘cholita’. Sin embargo la historia más conocida no tiene nada de romántica y es probable que haya sido difundida por los numerosos enemigos que tenía el virrey: se cuenta que en una acalorada pelea entre los amantes, Amat la llamó enfurecido «perra chola», que en su acento catalán sonaba a «perri choli». El incidente trascendió fuera del palacio y la alta sociedad limeña ―que no le tenía mucho aprecio― comenzó a llamarla «La Perricholi» para humillarla. 

 "Miquita", como la llamaba cariñosamente Amat, gustaba de exhibirse públicamente junto al virrey y provocar la envidia en la nobleza virreinal limeña. Su carácter impulsivo protagonizó no pocos escándalos: en una ocasión abofeteó a un actor en medio de una representación teatral ante las pifias del público. Este hecho hizo que Amat se separara de ella por espacio de dos años, durante los cuales ella se alejó del teatro, finalmente, se reconciliaron y un mes después volvería a las tablas en la representación más aplaudida de toda su carrera. 

Sus caprichos eran tan impredecibles como sus arranques de generosidad. Uno de los episodios más conocidos de su vida fue el celebrado paseo que dio en una fastuosa carroza con enchapes de plata durante la fiesta de la Porciúncula, situación que tomó ribetes de escándalo, pues este privilegio solo pertenecía a miembros de la aristocracia. De regreso a su palacete se topó con el humilde párroco de la Iglesia de San Lázaro quien portaba el Santo Sacramento y se dirigía a pie a casa de un moribundo. Avergonzada de su frivolidad, bajó del carruaje y se arrodilló frente al sacerdote rogándole que lo usara para llegar a su destino; luego regaló la valiosa carroza a la Parroquia. 

En 1776, Amat fue cesado como virrey del Perú y regresó a España, dejándole una generosa pensión y varias propiedades. 

En 1788 se despidió de los escenarios y adquirió el Real Coliseo de la Comedia asociándose con Vicente Fermín de Echarri con quien se casaría en 1795. Desde entonces llevó una vida tranquila y dedicada a la administración del teatro. Trece años más tarde, quedó viuda. 

 A la muerte de Amat en España, su hijo Manuel viajó a la Península para reclamar la herencia como su único hijo, pero debido a su condición de ilegitimidad no tuvo éxito.

Sus últimos años los dedicó a la oración, vistiendo el hábito de las Carmelitas y realizando muchas obras de caridad que hicieron olvidar a los limeños los escandalosos años de su juventud, motivando un auténtico afecto a su persona. 

Micaela Villegas murió en su casa de la Alameda Vieja el 16 de mayo de 1819 a la edad de 71 años. Su sepelio fue sencillo según ella misma lo pidió y dejó como herederos de sus bienes a su hijo Manuel y su nieta mayor Tomasa. Fue enterrada en la Iglesia de la Recoleta de San Francisco y la noticia de su deceso fue registrada por los principales diarios de la época. (datos: Wikipedia)

Alameda de los Descalzos

Paseo de Aguas

Plaza de Toros: Acho

Fortaleza del Real Felipe