miércoles, 4 de enero de 2012

El Arte Textil Tuvo un Gran Desarrollo en los Pueblos Prehispánicos del Antiguo Perú

Foto: Manto Cultura Paracas

"Milenario arte textil peruano"

Artículo escrito por María Luz Crevoisier, publicado en el diario El Peruano

Para el etnohistoriador John Murra, el arte textil en el antiguo Perú era como un sello de identificación entre las comunidades andinas. Este arte junto con la cerámica fue ampliamente desarrollado por los pueblos prehispánicos y aún hoy nuestras comunidades continúan utilizando las técnicas de aquellos tiempos.

Otro etnólogo, Emilio Mendizábal Lózack, en su tesis para graduarse en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos: Continuidad cultural y textilería en Pachitea andina, sostiene que el Perú fue un pueblo de tejedores y el quipu el sistema mecánico de registro y uno de los elementos básicos que permite explicar la estructura y función de la cultura inca, máxima expresión de la civilización andina.

El cronista Huamán Poma de Ayala refiere que en la región del Chinchaysuyu las tejedoras eran de dos clases: a las casadas y viudas de 33 años (parece que esa era la edad requerida) se las llamaba auca camayocpa warmin y tejían la ropa delicada para el Inga (sic) y demás señores, capitanes y soldados y las mujeres de 50 años o payaconas, tejían la ropa gruesa de la comunidad. (1)

El investigador J. Alden Mason asegura que en la época prehispánica se obtuvieron hilos de algodón de hasta 250 fibras, cifra que en la actualidad se ha reducido a 70 hebras. El telar recibe diversos nombres, así en Pachitea andina killwa, que es el del tejedor o tejedora, para el padre Cobo se le dice kallwa y a la tejedora, awaycuna (2).

Los diversos pueblos andinos tuvieron diferentes técnicas textiles, así la cultura Lima, sencilla y con un sentido práctico, entre los moches no fue muy decorativa. En cambio, Paracas sobresale por la variedad de sus colores y el primoroso bordado que se ejecutaba sobre el tejido.

En el presente la comunidad quechua de Taquile (Puno) destaca por su artesanía textil, la que el año 2005 fue denominada por la Unesco Obra Maestra del Patrimonio Intangible de la Humanidad.

La comunidad de Chahualquire –ubicada a 3,900 msnm entre Písac y Paucartambo (Cusco)– es tierra de pastores y agricultores. Está al pie del cerro Chahuaytire y bajo la abvocación de Mamacha Asunta.

Aún utiliza técnicas prehispánicas como se puede apreciar en la obra del artesano Alfredo Tunki Ylla (42 años) presente en la Feria Artesanal Expo Santuranticuy, realizada en diciembre pasado.

Este artesano teje con lana de alpaca (se emplea también de vicuña, llama y algodón) en un telar horizontal de palos apoyado en dos estacas, como en el antiguo incario, refiere Mendizábal en la obra citada.

Para ajustar el tejido usa el tuyurrique y obtiene la variedad de colores haciendo hervir plantas para los tintes. Así, la kayasurca, que crece entre las piedras (marrón ), aguaypili (morado), chilcanan (naranja), que traen de La Convención, la cochinilla (rojo) y para el color azul índigo, un tinte vegetal oriundo de Estados Unidos.

Los motivos son geométricos y el acabado extraordinario. Tunki recibió esta herencia cultural de su abuela María Mamani Yura, de la cual participan también su esposa, doña Faustina Illa, y sus tres hijos, especialmente Ronald Ylla (13), quien tejió su propio chullu y el de su padre.
……
(1) Continuidad cultural y textilería en Pachitea Andina,pág 120-EML. (2) Continuidad cultural y textileria en Pachitea Andina, pág 129. EML.

Nota: Todo este gran desarrollo ocurría en los pueblos del antiguo Perú mientras en el resto del territorio sudamericano solo existían tribus salvajes cazadoras y recolectoras sin ningún tipo de cultura.

sábado, 17 de diciembre de 2011

El Criminal y Cobarde Fusilamiento de Bomberos Italianos en Chorrillos Durante la Guerra del Guano y el Salitre de 1879

Foto: Chorrillos destruido por hordas salvajes del ejercito chileno en la guerra del guano y el salitre de 1879


Este relato hecho por sobrevivientes del incendio de Chorrillos, fue publicado en: Rivista Italo Peruviana di scienze, lettere, arti e varietà Anno X, 1922 Lima, 1ª e 2ª Quindicina di Gennaio 1922 Numeri 213-214 version original en italiano, traduccion de el Dr. Polverino de la Universidad de Pissa Italia)

"...Un grito desde lejos, como el cupo fragor que anuncia el terremoto, envuelve el pueblo, fragor y sibilantes, pues, fuego. Lenguas de fuego y espirales de humo negro nacían por todas partes en el pueblo. La destrucción y la muerte bailaban. Un grupo de niños aterrorizados y atontados por el terror se volcaron gritando hacia el portón de la “Garibaldi”. ¡Bomberos! ¡Bomberos! nuestra casa arde. Todo arde y a todos matan, una vez entraron se dejaron caer al suelo como heridos. Bien, respondió el capitán Rossi, ¡Ya vamos! El sonido garibaldino llamó a todos. Una sola orden: salgamos todos con las mangueras; desde el mirador del cuartel donde, flojo y sin viento pendía la banderita de la compañía, se podía muy bien observar los rojos humos, que cada minuto, aumentaban entre tierra y cielo. 

En las plazas, por las calles, tétrica soledad; solo los plombos individuos corrían escalofriantes de una punta a la otra. Luca Chiappe, caporal de escaleras, jovencito casi un púber, habiendo visto arder la pulpería de su padre, en la esquina de la calle, quería de todas formas llevar allí los bomberos y apagar el fuego. Un grito del comandante lo paró en el impulso: ¡tú harás lo que yo diga! ¡Aquí todo se quema, y no solo la de tu padre!, el chico calló. Pero, recién salido abandonó la rueda que traía con los brazos y corrió con el aire a contener el fuego que devoraba la esquina. Atrás del vórtice de humo había podio ver la cara enloquecida de Zoraida, encerrada en casa y condenada ardía viva en el fuego.

... al doblar la calle del tren cerca de la maravillosa tienda que antes fue del cogorniense Queirolo, los bomberos empezaron a inundar el enorme incendio que ya se había propagado a toda la manzana. El crepitar del agua humosa sobre las ruinas, fue en seguida recubierto por gritos y disparos. Un gran número de lanceros aun con picos en la mano corrieron....
Zoralda, la estupenda hija de Ognio, de que estaba enamorado desde cuando ella vino de Italia. A Ognio se le habían adelantado. Estaba en el suelo a la entrada de la casa con el cráneo partido.

....A Chiappe le cayeron por en cima dos sargentos del “Buín” que le tiraron todas las balas de los fusiles: recogieron lo que quedaba de los muertos, se lo llevaron en frente al coronel Fuenzalida, jurando que habían sido asaltados por diablos vestidos de colorado. Un oficial sucio de vomito y de tierra del saqueo, vio a los bomberos con el gorro rojo, empezó a gritar y hacer ruido con la pistola: Los garibaldinos de Garibaldi nos atacan, y se escondió entre los suyos. Aun eran los tiempos en que el solo nombre de garibaldinos daba miedo.

Para mala suerte de ellos mismos salió la condena: ¡No somos garibaldinos, somos bomberos! ¡No atacamos a nadie!, se desnudaron los cuchillos delante de ellos para quitarles la vida. ¿Qué quieren los bomberitos?. Cazadores, militares de artillería, marineros chilenos del equipo, se juntaron.

Aparentemente, no se corría ningún riesgo. La manguera fue volcada.

La manguera se rompió con la caída y la ola de vapor ampolló a los más cercanos. Cipollini, Leopardi, Nerini, asfixiados, llevaron las manos a los ojos. No vieron los corvos que se alzaron debajo de sus gargantas.

Se les tiraron encima como serpientes inutilizando las mangueras cortándolas en piezas, fueron rotas con rabia. Los bomberos que estaban sentados y los que estaban atrapados entre las mangueras rotas y el fuego, fueron rodeados apuntándoles con las bayonetas y puestos presos. Los más alejados, tiraron el uniforme y consiguieron de escapar; la confusión era tal que nadie pudo verles. Un inmenso clamor cubrió los otros inmensos clamores: ¡Los garibaldinos prisioneros! ¡Garibaldi prisionero!

Estas palabras, las repitió tambien Pallora Renard. Un gran número de oficiales a caballo, que venían desde las defensas de Monterrico, sin saber ni preguntar nada, se pusieron a pegar a los inermes, y después, los ataron a las colas de los caballos y los tiraron por el suelo al galope en frente de Lynch, gritando ¡Francos tiradores Italianos!

De esta infamante acusación, dictada por todas las iniquidades de la guerra y de la cobardía humana juntas, nunca se ha podido entender mucho. La legación italiana de Lima, el comandante de la Piro Corvetta Colombo, Jefe de la escuadra italiana anclada en el Callao, se enteraron tres días mas tarde. 

Ocho las victimas, fueron: Angelo Descalzi, Guiseppe Orengo. Egidio Valentino, Astrana Lorenzo, Paolo Marsano, Paolo Risso, Giovanni Pali, Filippo Bargna, acusados de alta traición, de haber usado las armas contra los militares chilenos; fueron fusilados la mañana del 14 de enero del 1881, atrás las puertas del Panteón del viejo Chorrillos. (wikisource)

Nota: Son interminables los actos de barbarie cometidos por chilenos durante la guerra del guano y el salitre de 1879 los que hacen indispensable que los gobernante actuales pidan el perdón correspondiente, de lo contrario la herida permanecerá abierta por siempre

lunes, 12 de diciembre de 2011

Patricio Lynch - el Antihéroe

Foto: Patricio Lynch

La Expedición Lynch

La Expedición Lynch fue una operación que buscaba la confiscación de ingresos de las haciendas azucareras del norte del Perú por parte del Ejército de Chile al mando del Capitán de Navío Patricio Lynch durante la campaña terrestre de la Guerra del Guano y el Salitre de 1879.

En 1880, el presidente Pinto encomendó al Capitán Patricio Lynch organizar una fuerza para hostilizar a las empresas azucareras, de caña, en el norte del Perú, desde donde se obtenían recursos para la guerra.

Zarpó de la ciudad de Arica el 4 de septiembre de 1880, con 2 mil 600 efectivos, 3 cañones Krupp de montaña, y una ambulancia.

Desembarca el 10 del mismo mes en Chimbote, donde al no encontrar resistencia utiliza el lugar como centro de operaciones. Ese mismo día se dirige hacia las azucareras de Puente y Palo Seco, propiedad de Dionisio Derteano, senador por Ancash que promovió la colecta entre banqueros iniciada la guerra. La propiedad tenía un valor de un millón de libras esterlinas y estaba hipotecada a las casa "Dreyfus" y "Graham Rowe". 

Lynch envía esta nota a Derteano:
Impongo a su ingenio de Palo Seco, una contribución de guerra de cien mil pesos en plata o especies que valgan esa suma. Si no concreta Ud. inmediatamente, dando las órdenes correspondientes a su empleado, para que satisfaga la indicada contribución, tendré el dolor de arrasar completamente su ingenio de Palo Seco.

Ante la nota la casa "Graham Rowe" decide depositar el cupo de guerra en una cuenta de Valparaíso decidiendo enviar el dinero en un barco neutral. Lynch pide además que la operación sea refrendada por el ministro inglés en Lima.

En Lima, Nicolás de Piérola intercepta estas comunicaciones y emite un decreto impidiendo a los hacendados pagar cupos de guerra a las fuerzas chilenas.

Cumpliendo esta nota, Derteano se rehúsa a pagar 100.000 pesos. Cumplido el plazo, el 13 de septiembre la hacienda es saqueada e incendiada por las fuerzas de Lynch. Las maquinarias son dinamitadas. Además los víveres son saqueados. Federico Stuven, ingeniero al servicio de Chile, estima que las pérdidas sumaron 2.500.000 soles de plata.

Luego Lynch enrumba hacia el puerto de Supe en el sur, que fue saqueado e incendiado el 14 de septiembre.

Lynch también desembarco tropas en otros puertos incluido Chimbote, donde impuso contribuciones a las haciendas, las que fueron devastadas al no entregar el dinero pedido. En el puerto de Chimbote destruye el complejo ferroviario. Al verse afectada propiedades de extranjeros, Lynch recibe las protestas de los cónsules extranjeros y parte de Chimbote el 17 de septiembre.

Mención del historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna en Historia de la campaña de Lima, 1880-1881 - Página 622 sobre los saqueos de Lynch:

"En cuanto al botín de Guerra, que ni la riqueza, ni la moralidad, ni el buen nombre de Chile para nada necesitaba....consistía aquel en definitiva en unos tres mil sacos de azúcar, 700 a 800 sacos de arroz, 500 pacas de algodón, 17 bultos de chafalonía de plata, 29,050 libras esterlinas en giros sobre Europa, que no sabemos si fueron alguna vez cubiertos, 11,428 pesos plata, cinco mil soles papel, i cuatrocientos chinos de lo peor de la raza amarilla que desde entonces comenzó a invadir desde Arica los puertos de Chile, sin hacer cuenta de una infinidad de pequeños artefactos o ingredientes que por rubor no nombrarlos”.

El 19 de septiembre llega al Puerto de Paita en el norte de la costa peruana, donde la destrucción continuó: incendiaron la Prefectura, la Aduana y la estación del ferrocarril además de cobrar 10,000 pesos de plata de cupo.

El 24 de septiembre arribaron a Puerto Eten donde también cobraron cupos de guerra (150,000 pesos) para 4 días después incendiar varias casas en Chiclayo y continuar la destrucción en Ferreñafe y Cayaltí, entre otras haciendas azucareras y algodoneras.

Finalmente desembarca en el puerto de San Pedro de Lloc y marcha hacia Trujillo cobrando el cupo de 150,000 pesos de plata.

Los saqueos de Lynch llegaron hasta los individuos a quienes quitaban relojes, ropa, zapatos, pulseras, carteras y cuanto pudieran robar. Ingresaban a la viviendas y las saqueaban.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Hermasie Paget SSCC


Hermasie Paget vivió la espiritualidad de su época, el siglo XIX; nació el 8 de agosto de 1828 en Sombacour (Francia), siendo sus padres Ambroise Paget y Euphrasie Morel. Era la menor de doce hermanos, entre los que se contaban dos sacerdotes, un Hermano de las Escuelas Cristianas, su consejero, quien llegó a ser General de su Congregación y Taïs, quien entró a la Congregación de los Sagrados Corazones, tomando el nombre de Cyrilla, siendo una de las víctimas que murieron trágicamente en el barco misionero de la Congregación, el “Marie-Joseph”.

Hermasie fue bautizada con el nombre de María Eugenia y desde su niñez manifestó la constancia de su fe y la radicalidad de su generosidad que la acompañó toda su vida, haciéndose notable en su preparación a la Primera Comunión, después de la cual ingresó como alumna en nuestro colegio de La Verpillière, destacándose por su buen espíritu y su inteligencia y donde se afirmó su vocación religiosa. Entró al Noviciado el 25 de marzo de 1843, que fue largo, porque ella era muy joven y la Congregación pasaba por momentos difíciles. En 1844, cuando no se sabía nada de la suerte del “Marie-Joseph”, escribía a su hermano: “¡Qué feliz sería si un día pudiera ir tras las huellas de nuestra querida hermana!... ¡qué dicha ir a esas regiones lejanas donde renunciando a todos los consuelos y gozos de la tierra, no se vive más que para la gloria de Dios!”. En esa época, ir a América, era ir a tierra de misiones, por esto la nueva profesa recibió con gran alegría después de su Profesión, el 24 de octubre de 1848, la noticia de su nuevo destino, el Perú, y le escribió a su hermano: “Reza para que la devoción a los ss.cc., que tenemos la misión de propagar, se aumente y se perfeccione cada vez más”, lo que podríamos traducir hoy, por “anunciar el amor redentor”.

El 15 de julio de 1849, Hermasie se embarcaba en El Havre, en el buque “Mares del Sur”, a la cabeza de cuatro Hermanas, a pesar de su juventud. De este largo viaje queda el recuerdo en el diario que escribió, donde se refleja el espíritu de nuestras misioneras, sufriendo grandes incomodidades, como el eterno vaivén que hace rodar objetos y personas, la estrechez del camarote para cinco personas y donde la poca altura de la puerta “le recuerda (a Hermasie) que es alta”, y todo las hace reír. Comparten las aventuras de a bordo, se interesan por el bien espiritual de los grumetes, y como el 2 de agosto, Hermasie cumple 21 años, no deja de festejar su mayoría de edad.

Las viajeras se detuvieron un mes en Río de Janeiro, pasaron el Cabo de Hornos donde, con gran dolor de Hermasie por la pérdida de su hermana Cyrilla recordaron a los desaparecidos en el “Marie-Joseph” y desembarcaron en Valparaíso donde permanecieron otro mes aprendiendo el castellano. Por fin llegaron al Callao el 15 de febrero de 1850. Apenas llegada fue nombrada Maestra de Pensionado y desde entonces se dedicó de corazón a la tarea educativa con empeño e inteligencia, que no disminuyó al ser nombrada Superiora en 1854, cuando contaba 26 años. Se esmeró con creatividad en la formación del corazón de las niñas en los principios evangélicos. Organizó las congregaciones en el colegio (especie de cofradías piadosas a nivel escolar), así como la celebración de los meses del Corazón de Jesús y de María, en junio y mayo, de manera novedosa, que estimulaba a las niñas en el vencimiento propio y en una conducta de verdaderas cristianas.

En 1857, fundó una comunidad en Ica y en 1878 otra en Arequipa. El 28 de julio de 1877, el concejo departamental de Lima le otorgó una tarjeta de oro, como a la mejor maestra de la República, por su abnegada y eficiente labor educativa, de lo que no se vanagloriaba; prohibió que se expusiera en el salón de visitas. Mientras tanto, el país atravesaba por momentos muy difíciles, hasta estallar, en 1879, la Guerra del Pacífico, que trajo tanto dolor y destrucción. Hermasie “que amaba al Perú como a su segunda patria”, sufrió inmensamente con el pueblo peruano y lo ayudó generosamente. Belén abrió sus puertas, acogiendo a numerosas familias que buscaban refugio en medio de los horrores de la guerra. Hermasie se prodigó con las personas que iban sufriendo la pérdida de padres, esposos, hermanos, hijos, novios, llevándoles asistencia física y espiritual.

La amistad con su compatriota, el Almirante francés Bregasse du Petit Thouars, quien frecuentaba Belén, le valió para contribuir a la defensa de Lima, amenazada de un inminente bombardeo, saqueo e incendio. Era el mes de enero de 1881; la guerra estaba perdida para el Perú, sumido en la mayor desolación, y el marino francés se hallaba con su escuadra en las costas de Valparaíso, cuando decidió regresar a Lima, por una intuición que él mismo narra: “El recuerdo de Lima, del Colegio de Belén, el nombre de Santa Rosa se presentaba a mi imaginación... la una... las dos de la mañana, mayor sobresalto. Me levanto, doy la orden de encender la máquina y de tomar rumbo al Callao; con esto cesó mi turbación”. Apenas llegado a Lima se dirigió a Belén para ofrecer su protección a las religiosas e invitarlas a refugiarse en su barco “La Victorieuse”, pero ellas eligieron quedarse junto al sufrido pueblo. Hermasie que conocía el peligro que corría la ciudad, intervino, según cuentan las crónicas, para que Petit Thouars se interesara ante el jefe chileno, para salvar a Lima de la total destrucción. El almirante francés, apoyado por otros marinos de varias naciones que se hallaban en el Callao, tuvo una enérgica intervención, logrando salvar del estrago a la ciudad. Este acto fue reconocido por el gobierno peruano, que en 1924 le dedicó un monumento y una avenida que lleva su nombre, al mismo tiempo que el Concejo Provincial de Lima colocaba una placa en una calle de Lima en homenaje a la Madre Hermasie Paget, donde se lee: “Homenaje del Concejo Provincial de Lima a la Rvda. Madre Hermasie Paget Superiora de los Sagrados Corazones (Belén), quien con su influencia cerca del Almirante Bergasse Du Petit Thouars contribuyó en 1881 a la salvación de Lima”. Ya, en 1892 las señoras de Lima enviaron al Almirante du Petit Thouars una muy sentida carta de gratitud y un álbum con 1,250 firmas femeninas. “En Lima, la modestia y humildad religiosa de la Madre Hermasie Paget no permitió públicas manifestaciones; pero la tradición se ha encargado de mantener vívido el recuerdo de tan gran servicio a la ciudad que ella siempre consideró muy suya”.

Casi al centenario de su muerte en 1986, por la gestión de las exalumnas de Belén, se levantó un monumento a la Madre Hermasie en un parque de San Isidro. En la inauguración estuvo presente una delegación del centro educativo estatal “Hermasie Paget”. El retrato de la religiosa se encuentra en el museo histórico de la Fortaleza del Real Felipe en el Callao.

En 1880 fue nombrada Visitadora de las casas de la Congregación en América Latina. Todavía no estaban organizadas las Provincias en la Congregación y la Superiora General no viajaba fuera de Europa. En 1883 hizo la primea fundación de Bolivia, en la ciudad de La Paz. A pesar de su débil salud viajó a Europa por razones de su cargo. En Francia, la Facultad de la Enseñanza Católica le dio el título de Bienhechora, colocando su nombre en un cuadro, en la Basílica de Nuestra Señora de Fourvières, protectora de la Facultad. Estuvo presente en los Capítulos Generales de 1884 y de 1889.

Ya se hallaba muy enferma; los médicos le habían diagnosticado “estrechamiento del esófago”, lo que le causaba mucho sufrimiento, pero siguió firme en su puesto hasta octubre de 1890, momento en el que se vio obligada a pedir la Extremaunción. El 1° de noviembre recibió la Eucaristía por última vez, y el domingo 2, día de los Difuntos, a las 11 y cuarto de la noche, lúcida hasta el fin, falleció en medio del dolor y consternación de su comunidad, de las niñas del colegio y de todas las personas que la conocían, especialmente de las exalumnas de Belén, quienes al año siguiente, en 1891, publicaron una Corona Fúnebre que recoge muchos recuerdos interesantes y poco conocidos. Los Padres Redentoristas aseguraban que le debían en gran parte la fundación de su casa en Lima; ella concibió la primera idea de la Escuela Taller de mujeres que dirigían las religiosas del Buen Pastor; al conocer, en 1874, la elección de su hermano como General de las Escuelas Cristianas, le suplicó hiciera una fundación en Lima, lo que no pudo realizarse por el fallecimiento del religioso; el P. Román Demairais, Superior de Miranda de Ebro, agradecía por el apoyo que recibía con las dos pensiones que sostenía la casa de Lima; el P. Provincial Augusto Jamet decía: “Los hermanos de los ss.cc. jamás olvidarán la inmensa y generosa parte que ella tomó para su establecimiento en la capital del Perú”. En otro testimonio se lee: “Las clases menesterosas no olvidarán nunca los beneficios que recibieron de la caritativa religiosa que fundó la Escuela Gratuita para la educación de las hijas del pueblo y destinó una parte de los beneficios del establecimiento para aliviar a muchos desgraciados, que diariamente van al Colegio de Belén a recibir el alimento que les suministra la caridad cristiana”.

Texto parcial del artículo Hermasie Paget, una mujer de Fe y de Amor escrito por la Hna. M. Bernarda Ballón-Landa ss.cc. y publicado en SSCC picpus Congregazione dei Sacri Cuori di Gesù e di Maria, Fratelli e Sorelle

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