Cultura e Historia de Perú

Cultura e Historia de Perú

lunes, 30 de mayo de 2016

Fundación Española de Moquegua y el Cuerpo Incorrupto de Santa Fortunata

Santa Fortunata de Moquegua
Cuerpo Incorrupto

Los primeros españoles que llegaron a Moquegua lo hicieron a partir del año 1540. Eran buscadores de nuevas tierras para afincarse, luego de haberse realizado el reparto de otras zonas del territorio conquistado.

La fundación española de Moquegua fue el 25 de Noviembre de 1541. El nombre completo que se dió a Moquegua fue el de Santa Catalina de Moquegua.

Las actividades agrícolas fueron la principal actividad de los recién afincados, posteriormente las extendieron a la minería. 

Antonio Montenegro, registra a 34 familias españolas procedentes de Valladolid, España, las que se asentaron en el pueblo de Santa Catalina de Moquegua, siendo los cabezas de familia:

Ramón Hurtado de Mendoza,
Diego Fernández Maldonado,
Juan Guerrero de Vargas,
Alonso de Vizcarra,
Luis de Alcázar y Padilia,
Juan de Mazuelo,
Andrès de Espinoza,
Juan de Adrada,
Francisco de Saavedra,
Luis Vèlez de Còrdova,
Cristobal Pérez Cugate,
Martín Vélez de Córdova,
Bartolomé Julián Salazar,
Fernando de Tovar,
Juanes de Zaconeta,
Diego Fernandez Talavera,
Diego Velásquez,
Juan Bueno de Salazar,
Francisco Rodriguez Ballón,
Pedro de Villalobos,
Gabriel Ladrón de Guevara,
Gerònimo de Barrios,
Juan Escobar,
Diego Rodriguez de Santenda,
Julián Martínez, Baltazar Berru,
Isidro de Cáceres,
Pedro de Quiroz,
Juan del Rio,
Pedro Díaz,
Francisco Rodrìguez,
Diego Bravo, y
Gerónimo Duarte


Santa Fortunata

Santa Fortunata de Moquegua es una mártir venerada en la Iglesia católica; cuya festividad es celebrada el 14 de octubre de cada año. Su cuerpo incorrupto se encuentra actualmente en la catedral de la ciudad ciudad de Moquegua, en Perú.

No se conocen muchos datos de la vida de esta santa; sólo de que su martirio fue por degollamiento, y que su muerte ocurrió (según lo plantea un antiguo martirologio romano) un 14 de octubre.

Leyendas posteriores, afirman que fue hija de una patricia romana que fue invitada a participar en una procesión a Júpiter, mientras que sus cuatro hijos (Evaristo, Capronio, Prisciano y Fortunata) se negaron a hacerlo. Por ello, fueron torturados y posteriormente decapitados, al negarse a abdicar de su fe cristiana.

El deceso de la santa ocurrió hacia el año 300 d.C.,durante el gobierno de Diocleciano, en la antigua ciudad de Cesarea Marítima, en el actual Israel. 

Los restos de la santa partieron de Cádiz en octubre de 1796, traídos por los Misioneros del Colegio de Propaganda Fide de Moquegua. El viaje duró alrededor de dos años, recorriendo diversos destinos, entre ellos: África, Río de Janeiro, Buenos Aires, Córdova, Tucumán, Potosí, La Paz, Arica, Ilo, y por último, Moquegua. El 08 de octubre de 1798, el cuerpo de la santa ingresó al pueblo de Moquegua, donde fue bien recibida por los pobladores, poniéndose incluso un arco y una alfombra de flores para su ingreso a la misma. 

Tadeo Campo, responsable de los restos de la santa, dio origen a una de las tradiciones orales más extendidas por toda Moquegua: El de 'la predilección' que sentía la santa por esta ciudad:

Contaba el párroco, que, en ciertos destinos, el cuerpo de la santa 'se ponía muy pesado' impidiendo la culminación de su recorrido por la ciudad, sin embargo; en Moquegua sucedió todo lo contrario, y el cuerpo fue 'fácil de movilizar' en aquella ocasión. 

jueves, 19 de mayo de 2016

Chile Declara la Guerra al Perú: 5 de Abril de 1879

El repase
Chilenos accionan frente a soldados peruanos capturados, heridos o muertos

El 5 de abril de 1879, Chile declaró la guerra a Perú, iniciando así la miserable Guerra del Guano y el Salitre, mal llamada Guerra del Pacífico (*).

Perú se vio involucrado debido al Tratado de Alianza Defensiva celebrado erróneamente por gobernantes ineptos, con Bolivia en el año 1873.

Perú pudo optar por considerar el acuerdo como obsoleto, ya que Bolivia firmó un tratado de límites con Chile en 1874 sin consultar al Perú. Sin embargo, las autoridades peruanas decidieron, sin estar preparados para hacerlo, apoyar a los bolivianos.

El conflicto involucró a los presidentes Hilario Daza (Bolivia) quién se retiró de la contienda sin combatir; Mariano Ignacio Prado (Perú) quién dejó el país al inicio de la guerra y Aníbal Pinto (Chile), quién actuó bajo disposiciones de los empresarios ingleses interesados en explotar libremente los yacimientos de salitre y guano existentes en los territorios de Bolivia y Perú.

El salitre boliviano, y las tasas que este país fijaba a las empresas inglesas que lo explotaban con socios chilenos, fueron la causa del inicio del conflicto, por lo que esta guerra es más conocida como “La Guerra del Guano y el Salitre”. 

Chile cometió todo tipo de tropelías que excedían a lo que debía ser una guerra entre naciones civilizadas. Asesinatos de soldados heridos o capturados, fusilamiento sin pruebas de delito de civiles, saqueos de casas e instituciones públicas, asaltos a personas para apropiarse de sus prendas personales, incendios intencionados de locales y pueblos, etc. etc.

Mediante un forzado, oscuro y remunerado "Tratado de Ancón" que firmaron el 20 de octubre de 1883 representantes peruanos designados y manejados por los invasores, la sucia guerra del guano, protagonizada por 3 naciones subdesarrolladas de Sudamérica, llegó a su fin.

Cabe destacar que las fuerzas de la resistencia peruana, lideradas por Andrés Avelino Cáceres y Lizardo Montero, ya estaban ocasionando grandes derrotas a los chilenos en tierra y mar, por lo que éstos para evitar un desastre mayor, apuraron su retiro del territorio peruano, forzando una cesión territorial y llevándose  todos los bienes que cabían en sus barcos.

(*) La única y verdadera Guerra del Pacífico se dió entre Estados Unidos y Japón, y realmente tuvo como escenario una gran extensión del Océano Pacífico, de ahí su nombre, a diferencia de la sudamericana que solo se desarrolló por un breve tiempo en el mar frente a las costas de Chile y Perú. La verdadera Guerra del Pacífico empezó el 08/12/1941 y terminó el 15/08/1945.

martes, 17 de mayo de 2016

El Palacio de la Conquista - Trujillo, Extremadura, España Mandado a Construir por Francisca Pizarro Yupanqui Hija del Conquistador

El Palacio de la Conquista
Trujillo - Extremadura - España

El palacio de la Conquista, es un edificio de estilo renacentista situado en la plaza Mayor de la ciudad de Trujillo en Extremadura, España.

Fue construido en el siglo XVI por orden de Hernando Pizarro y su esposa Francisca Pizarro Yupanqui, hija del matrimonio de Francisco Pizarro con la princesa inca Inés Huaylas Yupanqui quién fue hija del inca Huayna Cápac, hermana de los incas Huáscar y Atahualpa y nieta del inca Túpac Yupanqui "El Conquistador".

Procedieron así para dar cumplimiento a las indicaciones de Francisco Pizarro en su testamento: "fundar y edificar una y iglesia e capellanía en la ciudad de Trujillo que es en los Reynos de España de donde soy yo natural e nascido". 

De entre sus elementos arquitectónicos destaca un enorme balcón en una de sus esquinas coronado por un inmenso escudo con donde flanqueado por las armas de Carlos V se pueden apreciar varios motivos alegóricos a la conquista del Perú, así como el escudo de armas de la familia Pizarro.

Monumento a Francisco Pizarro Frente al Palacio de la Conquista
Trujillo - Extremadura - España

Monumento a Francisco Pizarro Frente al Palacio de la ConquistaPlaza Mayor
Trujillo - Extremadura - España

Escudo Nobiliario
Palacio de la Conquista
Trujillo - Extremadura - España

Busto de Francisco Pizarro
Palacio de la Conquista
Trujillo - Extremadura - España

Busto Princesa Inés Huaylas Yupanqui
Palacio de la Conquista
Trujillo - Extremadura - España

Busto Princesa Francisca Pizarro
Palacio de la Conquista
Trujillo - Extremadura - España

lunes, 9 de mayo de 2016

Batalla de Tarapacá: El Abandono de los que Permitieron la Victoria entregando sus Vidas (ver video incluido)

Batalla de Tarapacá
El abandono de los que lograron la victoria entregando sus vidas

La Batalla de Tarapacá, fue una acción bélica que se desarrolló en los alrededores del pueblo de Tarapacá el 27 de noviembre de 1879, durante la campaña terrestre de la Guerra del Guano y el Salitre entre Bolivia, Chile y Perú.

Se enfrentaron fuerzas chilenas y peruanas, las fuerzas bolivianas decidieron no pelear y retornaron a Arica en el norte.

A pesar de ello y del inferior equipamiento y aprestamiento peruano, la batalla concluyó con la victoria peruana y el desbande del ejército chileno.

Esta contienda viene a ser la única victoria del Ejército Peruano o del ejército regular peruano, de pésima actuación durante esta miserable guerra entre países subdesarrollados, la que fue impulsada por Chile por la posesión de ricas tierras en salitre que eran territorio de Bolivia y Perú, elemento que equivalía en valor al cobre de la actualidad. Hubieron otras victorias pero ellas fueron logradas por las fuerzas de la resistencia lideradas por Andrés Avelino Cáceres y Lizardo Montero, cuyas acciones exitosas apuraron el retiro del cruel y depredador invasor del territorio peruano ocupado.

En la Batalla de Tarapacá, las bajas en ambos lados fueron enormes. Los chilenos contabilizaron 516 muertos y 179 heridos. Los peruanos dieron en sus partes un total de 236 muertos y 261 heridos. 

Las pérdidas de oficiales en ambos bandos fue enorme. Por los chilenos puede mencionarse al Coronel Eleuterio Ramírez, comandante del 2º de Línea y a su segundo comandante, Bartolomé Vivar. Del mismo cuerpo, perdieron la vida los capitanes Diego Garfias, Ignacio Silva y José Antonio Garretón Silva, además de un teniente y siete subtenientes. El Zapadores perdió cinco subtenientes, el Chacabuco a su segundo comandante, mayor Valdivieso y su ayudante Ríos y dos tenientes. 

Los peruanos, por su parte, lamentaron la pérdida del comandante del 2 de mayo, coronel Manuel Suárez y de los tenientes del mismo cuerpo Torrico y Osorio. El Zepita perdió a su segundo jefe, el teniente coronel Zubiaga, el capitán Figueroa y los subtenientes Cáceres (hermano del coronel Andrés Cáceres) y Meneses. La 2º División a los capitanes Odiaga, Chávez, Vargas y Rivera y tres subtenientes. El 2º Ayacucho un teniente y dos subtenientes; la columna Tarapacá al mayor Perla; el 3º Ayacucho el mayor Escobar, un teniente y dos subtenientes; los Cazadores del Cuzco y el batallón Iquique un subteniente cada uno; la columna Naval al capitán Meléndez, y la 5º División al coronel Miguel Ríos, que al igual que Vivar no sobrevivió a sus heridas. (Datos: Wikipedia)

En Tarapacá, 236 peruanos perdieron la vida por su patria, y lograron con su arrojo la victoria del Perú al enfrentar al invasor chileno.

En Perú, el 27 de noviembre de cada año se conmemora la victoria en esta batalla y se celebra el día de la infantería del Ejército del Perú.

Todo esto está muy bien, pero ¿qué ocurrió con los patriotas peruanos que murieron por la gloria del Perú?

Según nos muestra el video que incluimos, aún yacen en total abandono, en el sitio de la batalla, semi enterrados y con restos de sus uniformes y vituallas a la vista.

La información tiene algún tiempo, pero no nos hemos enterado de ninguna medida del Gobierno peruano ni del Ejército Peruano sobre la repatriación de los restos de estos insignes peruanos, muertos en el cumplimiento del deber.

Está muy bién que se celebre cada año esta batalla pero está muy mal que a los que lograron la victoria se les haya dejado abandonados ya por 137 años. Es una indolencia demasiado grande y vergonzosa.

¿Y que ocurrió con el pueblo de Tarapacá?

En total abandono y decadencia, viviendas en estado precario, sin luz, ni agua, ni ninguna atención de parte del Gobierno chileno, en una muestra de profundo rencor contra el Perú por la derrota. (jlhurtadov@gmail.com)

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